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Publicación Semanal # 197/ Fecha: 28 de noviembre de 2005/ 21.550 miembros del club

 


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Al rescate de nuestros tesoros literarios


Esta sección nace de la necesidad de conocer las obras de escritores talentosos que son imposible encontrar actualmente en librerías, queremos rescatar sus ensayos, cuentos, artículos, poemas y demás tesoros literarios para acercarlos a ustedes por mientras las editoriales nos las dan

en papel.

"Por qué escribo"
Joaquín García Monge

Publicado en Repertorio Americano, en 1920.

Yo no escribo para complacer a todos, ni en busca de aplausos. Escribo de raro en raro, porque siento la necesidad de darle expresión a ciertos estados del alma popular costarricense que me interesan y que deben recogerse, si en verdad queremos hacer la patria en lo que tenga de espiritual, en lo que revele un estado de civilización.

Me interesa conocer el pueblo costarricense en lo íntimo: cómo imagina y crea, cómo reflexiona y redacta, cuál es su comprensión y su sentimiento de la familia, del niño, de los animales, del paisaje, de la justicia, de la amistad, de la projimidad, de la vida religiosa, de lo sobrenatural, de cuanto carece de importancia para el narcisismo literario.

En el cuadrito Madres, por ejemplo, el lector comprensivo y simpático verá cómo la fabulilla, en la zorra y en la obrera, exalta la maternidad generosa, para la que sus hijos lo son del sol también. El juicio del conejo y de la vecina aporta un dato más acerca del sentimiento popular costarricense del niño. Pero nada de esto puede ver el juicio criollo, enconado y obtuso.

Declara Lugones que media decena de los romances de Aquileo y otra media de los cuentos de Magón, dan más ideas de Costa Rica que veinte tomos de estadística.

Si pintara, si dibujara, si esculpiera, mis asuntos serían también populares y sencillos. Hay bastantes penas y alegrías en el alma de nuestro pueblo que aguardan intérpretes en la línea y en el color. Y de nuestro paisaje, ni se diga; ahí está en orfandad de espíritu, barbarizado, porque apenas hay quien lo vea, quien lo sienta y eternice. Y como en las letras, en el arte pictórico o escultórico huiría de las suntuosidades y opulencias. Es una cuestión de temperamento, de convicción artística. Ya no me satisface la fraseología campanuda, declaratoria y pasada de moda, de la prosa y versaría usuales en estos trópicos, ando en busca de lo interno, de lo que ocurre en el alma de lo demás, de lo que otros no ven.

Entre tanto, cada uno hace su labor literaria como pueda y como la entiende; no todos los que escribimos para el público estamos autorizados para encaramarnos en el retablo de las maravillas a predicar el quinto evangelio.

La anécdota -el chisme, como dice la suficiencia presuntuosa- es un excelente y perdurable motivo de arte. En ella se basa la literatura popular, que es eterna.

Cuando Gorky le pidió su juicio a Tolstoi de la novela "Tomás Gordéieff, su primera "obra de aliento" el maestro le contestó:
-Comencé a leerla, pero no la concluí. Perdonadme. Esa novela no me agrada. Pero he leído, en cambio una de vuestras novelitas: "La Feria de Goltawa, que si me ha encantado. Todo en ella es sencillo y sincero. La he leído y releído:
-Pero es una simple anécdota!
A lo que repuso Tolstoi:
-¡Qué importa! La Carretela de Gogol es también una simple anécdota. Y sin embargo, se leerá, aun cuando tú y yo hayamos desaparecido de este mundo.
De las consejas de comadres, en la paz del hogar, han salido las fábulas y los cuentos, las tradiciones y leyendas, los poemas épicos y romanceros, y todas las literaturas vernáculas, de las que descienden las más nuevas, las más refinadas y elegantes, aunque a simple vista así no lo parezca.
De tal modo que actuales y futuros escritores nuestros hallarán motivos de inspiración, y de estudio renovadas sugestiones poéticas, en los cuentos de mi tía panchita que ahora recoge Carmen Lyra o en las Concherías de Aquileo. Como don Ricardo Fernández y don Manuel de Jesús Jiménez, con sentido del tiempo y visión artística, han hallado motivos muy curiosos y bonitos para sus narraciones en los procesos legajes antiguos de nuestros Archivos. Que con chismes y enredos de los abuelos, también compuso el difunto Ricardo Palma, muchas de sus inmortales Tradiciones Peruanas. Al fin de cuentas lo más interesante para el hombre, es el hombre mismo, con sus hermosuras y sus fealdades.
En lo que se refiere al sentido político y social de mi cuadro: "El empleo", calzan bien estas palabras de don Ricardo Jiménez escritas en otro tiempo:
"Quien conozca a Costa Rica pr su prensa, dirá que las miniaturas "Dos buenos ticos" y "Como si fuera borrego" son de una inmerecida y cruel ironía. Pero no: la crueldad no es del escritor, sino de la vida, que, noventa y nueve veces en ciento, es prosaica y cruel."
Y por lo que atañe a la forma del cuadro citado, al procedimiento artístico de la composición, también valen estas otras palabras de don Ricardo, lector de buen gusto:
"Su hablar es diáfano; y pueda que, para producir la intensa emoción estética, no precisa frases enmarañadas ni alambicamientos de conceptos".
Por lo demás, jóvenes de exaltados ambiciones, duerman a pierna suelta o murmuren en corrillos estériles. Yo no soy sombra ni estorbo de nadie. Nunca lo he sido y me hastiaría serlo. Ando solo, jamás he tenido discípulos, ni lo he pretendido, ni lo quiero. No es cosa que me halaga lo de maestro con que me honran a veces algunos estimadores míos. Nadie podría decir que en sus prácticas de composición literaria, yo le he sido incómodo, yo he interpuesto mis teorías o mis maneras personales de escribir para obligarlo a seguirme. Ni en letras, ni en disciplina humana alguna, que vaya cada cual por donde le dé la gana, sin que eso me importe un bledo. No escribo para darle normas ni ejemplos a nadie. Que cada quien vea y entienda el mundo como Dios se lo dé a entender.
La mano franca y calurosa, sí la he tenido para los pocos jóvenes sinceros que se me han acercado, que trabajan a conciencia, con modestia y desinterés, no importa cual sea su credo literario y filosófico. Me hallaron frío los fatuos y necios, cuyas agresivas urgencias de gloria no les permiten vivir contentos en estos valles nativos, y cuyas simpatías o malquerencias se miden por los favores que se les hacen o se les niega.

Publicado en Repertorio Americano, en 1920.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 


Esta semana

 
Tertulia y presentación de documental
sobre María Magdalena en Universal de Avenida Central. 6 pm


El próximo domingo 4 de setiembre, en el marco del III Festival Cultural, los Museos del Banco Central le esperan con feria del libro, talleres y mascaradas para el deleite de pequeños y grandes.

GRAN FERIA DEL TRUEQUE DE LIBROS



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