Julito: por siempre
Borges decía que al morir los poetas se transforman en libros.
Por eso Clubdelibros le dedica este espacio a nuestro colega y amigo entrañable Julio Acuña, quien "la muerte engarzada de luz" se lo llevó la semana anterior.
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“Viejos zapatos
solos frente al espejo
Hoy les falto yo
Al nido de mi cama
volveré hasta mañana”.
Julio Acuña
página 79 ontologia menor
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La semana anterior fue hallado en las inmediaciones del mirador San José, en el Llano de Alajuelita, el cuerpo del periodista Julio Acuña de 34 años, quien laboró para el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica.
"Julito como le decían sus amigos, acababa de publicar su libro de poemas: " Ontología Menor", publicado por editorial Andrómeda.
Este libro está a la venta en el stand de Andrómeda en la Feria del libro.
RESEÑA DEL LIBRO:
Ser lo que alguno sueña”: Ontología menor, de Julio Acuña
Reseña escrita por Esteban Ureña
Para un lector costarricense, el libro Ontología menor podría parecer —al menos por su título— alguna especie de contestación a Jorge Debravo©®, o más específicamente, al lugar de su obra en el país, por la resonancia de la Antología mayor. Sin embargo, no hay mayor referencia al poeta turrialbeño, a no ser recién al final de la obra, como de perfil: “Había una / foto de Debravo / Al escenario / mis ojos / debutantes / que ya / temblaban / sostuvieron / por un instante / el calor / de otro tiempo”.
¿Es esa foto desvaída que se guarda empolvada quizás en un salón de actos, una metáfora o acaso un síntoma de la relevancia de aquel poeta —a quien casi le bastaba la Biblia como mundo de lectura y afirmaba que la única deuda de un poema era “gustar”— para la actual generación de poetas costarricenses? ¿Es Debravo calor de otro tiempo para ojos debutantes? ¿O es la poesía siempre calor de otro tiempo para los ojos necesariamente debutantes de todo lector? El libro, a pesar de las expectativas levantadas desde el acercamiento a su portada, no aclara mucho en la línea de preguntas de este tipo.
Contraportada del libro:
La poesía de Julio Acuña refleja su vida inquieta, sus fuertes convicciones sociales, su preocupación por la difusión cultural, en especial cinematográfica. La presente es una muestra de su primera etapa poética que, por cierto, ya conocíamos en parte por su activa presencia en revistas y recitales. Ha elegido un acmino de síntesis, si estruendos, pero también sin reticencias. Es visible su preocupación filosófica, que se refleja en el título de la obra, y justamente, el clásico camino ontológico: la pregunta por el ser. Ser en el mundo, naturalmente, pero también ser para el mundo. Esta última es la categoría mas sartreana que Julio parece haber decidido en su poesía y en su existencia.Como muchos de sus coetáneos -envueltos como él en un mundo estruendoso e ilógico- parece dirigirse a una profunda reflexión sobre la "nada" existencial, característica de esta época comandada por el lucro y la despreocupación por el ser. Todo hace suponer que este apasionado poeta dirigirá sus próximas produccones a reflejar -sin límites- el mismo compromiso que hoy guía su activa vida. Será, sin duda uno de los estallidos ontológicos que en este momento nuestra descuidada civilización necesita.
T. S.Entonces volvemos al título, que nos sugiere, como posibilidad de lectura, un desplazamiento desde la institución literaria —basada en criterios estéticos como la belleza de sus flores (recordamos que “antología” significa ‘florilegio’)—, hacia la preocupación por el ser (ontología), y el acto con que esto se logra es, justamente, un cambio de letra, o sea, un cambio literario. Así que bien podría pensarse que: a) estamos en un alejamiento de la institucionalidad literaria, b) el alejamiento se realiza —de manera necesariamente irónica— de manera literaria, específicamente mediante un cambio de letra, y c) ese movimiento tiene que ver con el ser.
Si una de las molestias del pensamiento filosófico occidental ha sido relacionarse con la materialidad del lenguaje como con una prisión, es en la medida en que deba concebirse platónico, en el sentido de previo a las letras y a sus saltos, variaciones, elisiones y contrastes. Aludimos de pasada al concepto derrideano basado en un cambio de letra (différance), esta vez mudo (se pronuncia igual que différence), lo que nos llevaría a preguntarnos —apoyándonos en la traducción propuesta por Frida Saal— cuál “diferensia” introduce el libro Ontología menor ya desde su título.
El pensamiento, y las preguntas vinculadas al ser, aparecen pues con el cambio de letra, y es difícil pensarlos como esencias previas. O al menos esta es, me parece, la apuesta básica de la poesía en el trabajo de libros como Ontología menor: que los poemas son puras palabras y sin embargo no son palabras puras, porque están contaminadas del ser, o lo contaminan. Para lo cual es necesario asegurarse un lector de “ojos debutantes”, no muy lejos de “El búho” que presta sus cejas para dar nombre a la primera parte del poemario: “Todo lo que ve es mentira: / la disputa de los sonidos en el aire, / el gusto de la nuez en la ardilla que escapa, / la fragancia de la flor junto a los pies del árbol. / Calla y observa los sentidos del bosque. / No vuela con el sol. / Su realidad es la noche”.
La sorda mirada del búho, más que ser un símbolo de penetración, lo es de una mentira, simultánea a la sinestesia que realiza de los sentidos del bosque: logos que mata. Y si “es cadáver el vocablo”, como escribió sor Juana de su propia poesía, podemos pensarlo así incluso del momento histórico único de creación del alfabeto, cuando la proliferación de imágenes jeroglíficas dio paso a los 22 símbolos con los que pasó a representarse la multiplicidad avasallante de los sentidos del bosque, y del búho acaso, quedó solo el borde de su plumaje convertido en la letra M. Labor de escritura que puede pensarse implícita desde que el ser humano habla, y sin embargo no por implícita hubo menos que fabricarla. Esos 22 símbolos constituyen un sistema cerrado, limitado, y hoy nos interesa ver ahí, como en la nocturna mirada del búho acuñano, un paso de “mayor” a “menor”.
Se me ocurre recordar acá que un poeta y teórico como Huidobro quiso ver en un paso de este tipo un gesto humanizante, en el sentido más lato de “hacedor de lo humano” y no tanto como “humanismo”: ahí aparece su libro Horizonte cuadrado. Algo “vasto, enorme, como el horizonte, se humaniza, se hace íntimo, filial…” (conferencia “El creacionismo”). Y agrega luego: “Al cerrar las ventanas de nuestra alma, lo que podía escapar y gasificarse, deshilacharse, queda encerrado y se solidifica”. Afirmaciones que en un primer momento chocaron con el prejuicio de libertad, de ausencia de límites, que asociábamos con la metaforización desbordante del poeta chileno: quizás son precisamente los límites (ontológicos, no morales) los que permiten una libertad de algún tipo.
Su vida:
Julio Acuña, costaricense nacido en 1973, poeta, comunicador social de profesión. Trabaja actualmente como periodista en el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica del Ministerio de Cultura de su país. Del 86 al 90 formó parte del Taller de Literatura Activa "Eunice Odio".
Ha sido reconocido en su país con los premios "Arturo Agüero" y "Región Brunca" de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional, respectivamente, así como en el Certamen de la Revista Nacional de Cultura.
Publicó en el año 2006 "Ontología menor" bajo el sello de Ediciones Andrómeda. Tiene publicaciones en revistas nacionales y extranjeras, y forma parte de tres proyectos antológicos de poesía costarricense: "Instrucciones para salir del cementerio marino" (1992), "Lunadas poéticas" (2005) y "Antología de la poesía contemporánea costarricense: Sostener la palabra" (2007). Mantiene inédito su poemario "Museo de Espejos".Premios:
Primer lugar Concurso Intercolegial de Poesía Alfonso Chase (1989). Segundo lugar Certamen de la Municipalidad de San José (1991). Primer lugar Certamen Arturo Agüero, Universidad de Costa Rica (2002). Primer lugar Certamen Región Brunca, Universidad Nacional (2002). Primer lugar Certamen de la Revista Nacional de Cultura (2003).El “horizonte cuadrado” se redobla en el concepto del chileno, de mayor carga en relación con el ser, de “sublime de bolsillo”, quizás más cercano a una “ontología menor”. Pero si esto es humanificante será en una línea muy distinta de un sentimiento oceánico, de comunicación inmediata, más frecuente en la poesía new age, tan actual como pueda ser.
Ahora bien, si Horizonte cuadrado despliega con cierta ostentación su imaginería, Ontología menor más bien apunta a otro tipo de cuadro: la pequeña ventana por la que un poeta mira el mundo, el paisaje nocturno del búho, y hasta lo imposible de mirar: “qué metáfora aquella / donde existe ver tus ojos / y no verlos”.
¿Cuál es, entonces, el lugar de la poesía en el mundo? ¿“Ser lo que alguno sueña”? ¿Son estos poemas? ¿Son lo que alguno de sus lectores sueña? Quizás solo nos dan a mirar su nada, la del mundo, como puede aparecer desplegada en un texto: “Nada / El silencio acaso / Los congos / Casi nada / Un peón molido / en la hamaca”.
Esos pequeños poemas, de versos tan cortos, parecen intentar darnos el apoyo material para realizar ese viaje. Lo que se ve aun más limitado por los matices tan finos de significado, las alusiones que pasan volando o parpadean, por las cuales es posible leer un poema diez veces y pensar que no dice nada. O sentir que su textura alusiva casi dice algo, que estamos a punto de descubrirlo… Como esos cuadros renacentistas donde ya casi adivinamos la clave.
Leones sucesivos
atraviesan el aro,
las melenas en llamas:
sol visto en eclipse,
sol en el cenit,
sintonía del uno
y el universo.
Muerte engarzada de luz:
¡ya no veremos tus garras!Esa manera menor de estar en el mundo es de comunicación con los otros, a pesar de todo lo que pueda decirse en contra, en un plano a veces escurridizo. En “Ventana”, la presencia de un otro se escribe en medio de días que no avanzan, en una forma de tiempo con implicaciones ontológicas que quedan por descubrir al lector: “Van y vienen / de su casa a la mía. / A veces en una rama, / una punta del trino. / ¡Pensar así de los días!” Otras tantas ventanas se abren, con sus pájaros que van y vienen, en las sutiles y sin embargo abundantes referencias a escritores, desde Martínez Rivas o Cardoza y Aragón, hasta Hart Crane, Apollinaire, Sor Juana o Tu Fu.
Tenemos que discrepar aquí de “T. S.”, quien en la contratapa del libro espera que las “próximas producciones” de Julio Acuña se dirijan a “reflejar —sin límites— el mismo compromiso que hoy guía su activa vida”. Discrepancia por situar en el futuro el compromiso de este libro, sin que se trate por eso —sería muy distinto— de su futuro desplegado en sus lectores; discrepancia también por no dar su lugar a los límites de esta ventana que Julio ha elegido, de ángulos tan rectos y superficies tan pequeñas como el espacio mismo de la página.
…vienen en mi dirección
se adelantan
padecen el amor
lo elevan hasta ellas
besan el sol
no caen yo caigo no caen
conducen al amado planeta
saben por dónde se nombra
el silencio del árbol
la sensación del frío
podrían besar montañas
volar
volar mientras yo caigo…”Al visitar la casa de Darío, donde vivió luego Alfonso Cortés, no es posible mirar por aquella ventana el cielo inmenso de León, sin pensar que es el referente de “Un detalle”, que ha servido aquí de epígrafe. Entonces nos hacemos preguntas sobre el engaño y volvemos al libro, es decir, el lugar donde en realidad se localiza aquella ventana, desde donde nos contempla la locura de la poesía, o ella nos da a contemplar la del mundo.
Julio Acuña nos trae a la mente a otro poeta de intensa relación con la vesania, esta vez de Lisboa, y nos ofrece un pequeño hueco, uno más, para nuestro conocimiento, en “Así están las cosas afuera”: “En una habitación pequeña / Ricardo Reis no perdona el tiempo. / Ventana hacia media ventana, / un fragmento de cielo solo, / como sus odas”.
_______________________________________________________________________Comentarios de sus amigos, colegas y compañeros poetas:
Periodista de gran corazón
Julio Acuña era un periodista con un espíritu envidiable, quienes lo conocieron recuerdan su aptitud proactiva y su abnegación en todo momento.
Acuña era padre de un niño de dos años y trabajaba en el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica, siempre se destacó por su amor a la cultura y al arte.
Sus familiares se mostraron muy afectados con la noticia, pues no podían creer lo que le había pasado al hermano menor de la casa, un muchacho que con todo el mundo era buena gente, comentó Rocío, su hermana.
Por su parte, Tania Álvarez, la esposa del ahora fallecido, calificó como una verdadera injusticia lo que habían hecho con su esposo y pidió a las autoridades justicia para que el caso no quede impune. Tomado de La extra________________________________________________________________________
Leer quisiera
más no tengo lámpara
Cuando cae la noche
veo esa estrella del puerto
como mi casa
pag 77Conocí a Julio en la década de los 90 en el Centro de Alternativas Juveniles de la Fundación PANIAMOR, cuando compartíamos trabajo con Don Edgar Céspedes. Coordinabamos juntos el programa de Asesoría Laboral para adolescentes.
Todos los días que tuve la oportunidad de compartir con él, me mostró a un hombre con una profunda sensibilidad social, enamorado de su barrio y además dispuesto a experimentar siempre nuevos proyectos creativos. Me acompañó muchas veces por Alajuelita haciendo funciones de teatro y además compartiendo con jóvenes. Siempre con su particular forma de ser y su amabilidad.
Me cuesta mucho creer que alguien tuviese algo contra una persona como él. El sentido de impotencia es terrible y además me indigna pensar que aquellos que cometieron tan macabro hecho, se encuentren libres, porque no solamente hay ineficiencia institucional, sino porque las conciencias de estos sujetos han sido apagadas por la costumbre y el odio.
Sin embargo, quedamos aquellos que quisimos a Julio y los que podemos recordarlo con una sonrisa y muestra de cariño. Los que creemos en Dios y tenemos esperanza en él sabemos que lo volveremos a ver.
Condolencias a sus amigos y su familia
Luisdiego salas__________________________________________________________________________
Dios
me suelta
de su mano
Las nubes
celosas
me sostienen.
pag: 65En memoria de un poeta
Por Roberto García Herrera
Tomado de la nación
Una espantosa ola de criminalidad le arrebató la vida a Julio Acuña, periodista y poeta
No es por la consabida expresión de "no hay muerto malo", que acostumbramos a reflexionar en torno a la brutal y repentina ausencia de una persona que conocemos, y que se nos va en el momento inesperado. Es por la terrible certeza que nos invade al acercarnos a un féretro y observar su rostro inerte, a través de la reducida ventana de un vidrio que no se empaña.
Julio Acuña Agüero, asesinado en la madrugada aciaga del jueves 19 de junio, forjó sus amistades en el medio audiovisual y en los círculos literarios. Se graduó como periodista, pero en realidad fue un poeta. Una permanente sonrisa y el amor por los demás fueron parte de su caudal. Con una personalidad particular, desdeñaba el dinero y mucho de lo material. Le bastaba con dos o tres camisas y, a lo mejor, un saquito para vestir, si es que había recital, función de cine, literatura o tertulia.
Confesión
Días como éste
en que sólo la poesía
logra animarme.
Ni el pétalo de un cigarro
ni el vuelo de una silla.
pag: 25En una sociedad que promueve el tener más que el ser, Julio optó por el ser. La austeridad fue para él una filosofía de vida y guardó por ella una fidelidad especial, en su constante andar por los caminos de la creación literaria y de la promoción de la cultura.
Trabajó hasta el mes de octubre del 2007 en el Centro de Cine, donde se caracterizó precisamente por su espíritu alegre, despreocupado y a veces ingenuo. En el recuerdo de quienes le conocimos, queda además la huella imborrable de su trabajo. Tenía una reconocida habilidad para las relaciones públicas, la que le permitió al Centro una fluida conexión con el sector audiovisual y con los medios de comunicación colectiva, en la organización de actividades de trascendencia como la Muestra de Cine y Video Costarricense, por ejemplo.
Espantosa realidad. Poco a poco, nos va tocando. Del mismo modo en que no hay una familia de este país que no haya sido golpeada por el vendaval del alcoholismo o la droga, nos va tocando a todos sufrir en carne propia este flagelo de una sociedad tan enferma, que desprecia el valor de la vida y que promueve la violencia con ríos de sangre que nos arrasan, sin respetar los muros de contención de la urbanidad ni las paredes de cada hogar.
Tania, su esposa, y Solaris, su hijo de escasos dos años; sus familiares y amigos, nos hemos quedado solos, como tantos que sufren día a día por la imparable ola de criminalidad y violencia que arrasa con este otrora jardín de paz, hoy escenario de guerra abierta en los hogares, en los barrios, en las calles, en las carreteras.
Hay una terrible certeza que lo invade a uno al acercarse a un féretro y observar un rostro querido, a través de la reducida abertura de un vidrio que no se empaña. Es la inminencia del adiós.José Bermúdez, encargado de comunicación de esa institución, fue amigo de Acuña, desde la universidad.
“Nos conocimos en la universidad, él era una persona tranquila, no tenía problemas con nadie. Para todos en el Centro de Cine una sorpresa que suceda algo tan lamentable. Si algo iba en contra del pueblo era defensor de la gente, luchó contra el TLC. Ahora se encontraba desde hace muy poco laborando en una galería en Escazú”, comentó Bermúdez.
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Réquiem para Julio Acuña, director de La Nueva Prensa - Nicaragua Hoy
ARS
Aquella hora
ya no perdida
ya no encontrada
Aquella hora
salí por los aires
y tuve un sueño.
pag: 81Esta mañana, al momento de cerrar la novena edición de La Nueva Prensa, periódico dirigido a la comunidad nicaragüense radicada en Costa Rica, recibimos la fatídica noticia de que a nuestro director, Julio Acuña Agüero, periodista, colega y poeta fraternal, cobardes delincuentes le segaron la vida la noche de ayer. Regresaba a su casa de una ceremonia de arte: la presentación del libro de un amigo. No les correspondía a los homicidas truncar la juventud de ese hombre que fue flor y pájaro a la vez. Sus ojos de poeta se han cerrado para siempre y ya no podrán ver la sonrisa del pequeño hijo que tanto amó.
Julio Acuña Agüero se edificó un espíritu idealista sublime; predicó y practicó la solidaridad humana. Siempre tuvo fe en la nobleza del hombre que salvará nuestro futuro. Apostó a la liturgia purificadora del cosmos. Con tan solo los pasajes recorrió varios países de Europa, España, Italia, Centroamérica, Panamá…Cuba. Fue un gran admirador de Nicaragua y su gente. En San José fue mi lazarillo en los círculos literarios y, como una rebosante copa de vino, la vida me deparó su entrañable amistad.
Nunca olvidaré que cuando visitó mi casa en Nindirí de Masaya, Nicaragua, se quitó las zapatillas para sentir más vivamente la piedra volcánica "de donde era el poeta", decía.
El fue quien estuvo al cuidado de la edición de nuestro suplemento cultural Cántaro, y él vio cumplida la realización de ese sueño compartido. Dejó, además, editado su poemario Ontologia menor.
Costa Rica ha perdido a un buen poeta, un buen periodista y un gran talento, y su humildad lo ha eternizado para los que lo conocimos. Julio Acuña Agüero ha partido, pero su espíritu me alienta para seguir en la lucha. Murió de cara a las estrellas y bañado por una luna llena de junio, elevándose en su tallo de lirio, con sus ojos soñadores fijos a un cielo donde ya es inalcanzable para las miserias de esta tierra. Adiós fraternal amigo mío. ¡Hasta siempre poeta querido..!
Alonso Mejía Sánchez
Editor de La Nueva Prensa
http://www.nicaraguahoy.info/dir_cgi/topics.cgi?op=view_topic;cat=Opinion;id=56084
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Sor Juana
Todo es delgado detrás de tus ojos:
la pila bautismal del beso
el pequeño enjambre con su miel oculta,
la sinfonía que desnuda el silencio
y se conforta en la nada.
pag 32Ayer recibí la triste noticia de que habían asesinado a Julio Acuña. Hoy buscando en el internet encontré una noticia que refiere el suceso que me ha impresionado mucho. La nota abre con estos tres primeros párrafos:
Compartir una bebida con unos amigos en un bar le costó la vida a un periodista cuando fue acribillado a punta de balas, camino de regresó hacia su vivienda, en El Llano de Alajuelita.
La historia no termina ahí, pues esta víctima caminaba acompañado por una de sus amigas, quien al parecer fue llevada por la fuerza en un automóvil y pocos minutos después apareció desnuda y sin vida en la entrada a Escazú, sobre la autopista Próspero Fernández.
Las víctimas fueron identificadas como Julio Acuña Agüero, de 34 años y Joselyn Yariela Rojas Chinchilla, de 23 años, ambos vecinos de Alajuelita.
Más adelante hay una sección donde se describe el suceso:
Ambas víctimas se encontraban en el bar El Higuerón, ubicado a escasos metros de sus viviendas, por lo que luego de compartir una plática decidieron abandonar el local a altas horas de la noche y dirigirse hacia sus dormitorios respectivos, sin pensar que encontrarían la muerte en el camino.
Al parecer, la pareja fue abordada por un automóvil que los interceptó de forma agresiva, en ese momento y en la oscuridad de la noche se escucharon unos disparos, comentaron los vecinos, pero nadie alertó a la policía.
El vehículo continuó su destino y el reloj su marcha, cuando a eso de las 5 de la mañana, la Fuerza Pública del lugar fue alertada del hallazgo de un cuerpo que se encontraba al lado de la vía; al llegar al lugar, los oficiales confirman que se trataba de un hombre quien presentaba por lo menos tres impactos de bala, el cual tenía un bolso a su lado y todas sus pertenencias.
De la misma manera, la policía de Escazú recibió el aviso del descubrimiento del cuerpo de una mujer, la cual se encontraba tirada a un lado de la carretera, con dos disparos en su cabeza.
El Director del Organismo de Investigación Judicial, Jorge Rojas, anunció en conferencia de prensa, que sus agentes investigan ambos hechos, pues todo apunta a que se trata del mismo caso, ya que el bolso que se encontraba al lado del hombre en Alajuelita tenía las pertenencias de la mujer hallada en Escazú.
Al leer esto, lo que uno puede pensar es en el horror. Nada más. En lo terrible de latinoamérica. En lo terrible del mundo, de la vida, del ser humano. No me parece prudente emitir juicios sobre su asesinato, sobre el hampa o sobre Julio como persona. Apenas nos conocimos. Nos vimos dos veces. Lo conocí durante la lectura que realicé para el Festival de Poesía en la biblioteca de Hatillo. Recuerdo que al final de la lectura Julio se levantó y me preguntó sobre mis influencias literarias. Posteriormente, conversamos. Se da el caso de que Julio andaba con un ejemplar del libro Postales y me pidió que se lo dedicara. No recuerdo que le escribí. Acto seguido, este me obsequió su libro Ontología Menor. Recuerdo que ya me iba, aprovechando que una amiga me llevaría hasta un bar donde me esperaban unos amigos, pero al ver que el libro de Julio no se encontraba firmado, me devolví y le pedí que me lo dedicara. Al vuelo Julio escribió: Al poeta Frank Báez, en el encuentro de San José. Y luego estampó su firma.
Lo vi de nuevo en el acto de clausura del evento en que él, algo nervioso, leyó sus poemas. A la salida nos topamos y me comentó que había encontrado interesante mi libro. Después me preguntó si me quedaba para la cena, pero le dije que tenía unos compromisos con unos amigos en el café Buenos Aires. Nos estrechamos las manos. Esa fue la última vez que nos vimos.
Durante nuestras conversaciones le había mencionado la revista Ping Pong. De un principio él se mostró interesado en colaborar y se ofreció como voluntario para contactar poetas nicaraguenses y preparar una antología de poesía contemporánea de ese país. El 16 de junio Julio Acuña me envió el siguiente email:
Espero que estés muy bien, Frank. Soy Julio Acuña, un poeta de Costa Rica, entre tantos conocidos no sé si te acordarás, pero bueno, nos conocimos en tu lectura de Hatillo, y al final yo te obsequié mi "ontologia menor" y vos me firmaste tu libro. Luego nos vimos en la clausura del festival, pero entre tanto tumulto si acaso nos despedimos, cuando ibas saliendo porque yo me quedé en la cena. Te escribo ante todo porque no quiero perder la relación que iniciamos y ver cómo podríamos colaborarnos en temas comunes. He visitado el sitio de la revista, me gustó y espero poder enviar algunos textos y fortalecer así nuestro contacto. Abrazos...
Viejos zapatos
solos frente al espejo
Hoy les falto yo
Al nido de mi cama
volveré hasta mañana.
Le respondí el 18 de junio. No recibí respuestas. La verdad no sé si llegó a leer la respuesta. De seguro no. Y supongo que así como yo hago esa relación, un montón de familiares, amigos y conocidos, deben estar recordándolo y entrelazando sucesos a su manera. No dejo de pensar en esa imagen tan aterradadora, esa de la cartera de mujer justo al lado del cadáver de Julio a un lado de la carretera. Es mortificante. Pero no sólo eso, me mortifica no haber abierto su libro sino ayer cuando supe que estaba muerto. Me mortifica no haberme quedado a cenar junto a él esa noche y conocerlo más. Lo único que puedo hacer es leer su libro. Borges decía que al morir los poetas se transforman en libros. Creo que tenía razón. Aunque otros poetas propusieron imágenes más lindas como que se transformaban en aves o en nubes y no en libros que con el tiempo se deshacen, se le despegan las páginas y se le destrozan los lomos. Sea como sea, la imagen que más se ajusta a la realidad es la de Borges. Y eso pienso al hojear Ontología Menor. Y sobre todo cuando uno se encuentra con el poema que aparece en la página 79 y siente algo así como si el libro se pusiera a respirar:
Frank Baez, escritor dominicano
________________________________________________________________________And sometimes I LOVE to take up my ass and just walk, do something!... Please promise that you'LL stay!..
Estas palabras las encontré en la tapa de uno de tantos libros que encuentro por ahí pero sirve bien de pretexto para pensar en lo que Julio, Julito me dejó, y en que es tan infinita la memoria y tan corta la vida... hoy es un día muy amargo para la familia de los poetas de Costa Rica y el mundo, desgraciadamente se nos fue un compañero de toda la vida, lo encontraron muerto, baleado, y ya, ¿Qué extraño verdad?, y como siempre solo sabemos que fue un buen amigo, tallerista de AGECO, compañero, padre de una niña pequeña, esposo y compañero de Tannia, hermano de Johnny, una persona con la maravillosa apertura de ser uno mismo, sin que nos importe nada más ni cuanto nos critiquen...
Tres personas me contaron en momentos diferentes, que durante la luna azul vieron una nube muy blanca junto a las estrellas: señal de muerte conocida por defensa de otros, dicen los libros del panteón africano. Al despertar escuché la noticia, pero no relacioné que el presunto periodista al que se referían era Julio por más que escuché que también dijeron su nombre, porque deseaba pensar que se trataba de algún otro Julio Acuña, por más doloroso que fuera... poco después el mismo noticioso hablaba de una adolescente desnuda y muerta en los alrededores de Escazú. Ambas noticias me impactaron sin llegar a saber hasta anoche que eran conocidos...
Búho
Todo lo que ve es mentira
la disputa de los sonidos en el aire
el gusto de la nuez en la ardilla que escapa,
la fragancia de la flor junto a los pies del árbol
Calla y observa los sentidos del bosque
No vuela con el sol
Su realidad es la noche
pag: 42Sé que no soy la persona más idónea para decir esto, Dios le dijo que ya era tiempo de irse a su lado para rendirle cuenta, de luchar a su lado por causas más justas... este día comprendí que no importa cuán grande es el mundo, y pase lo que pase, tener en cuenta siempre, que Julio es ahora uno de los elegidos de nuestro Dios...
Mis amigos, no quiero perder otro ser querido, si él no se ha buscado ese destino, porque eso era Julio, un ser querido, no uno de esos que se detienen en tu puerta para hacerte daño por principio de cuenta, porque les interesa ser egoístas contigo y, arribistas con tu trabajo. Julio, siempre pensó que “sin ustedes mi razón de existir es obsoleto, me dijo, la última vez que nos vimos... y creo que tenía razón. Pensemos que siempre estará con nosotros un amigo eterno y fiel, anuente a escucharnos y ayudarnos en lo que queramos, especialmente en los momentos difíciles de nuestras vidas... porque si nunca se los dijo más que por su sonrisa y contentera de verlos, se los diré ahora: NOS QUISO Y NO POCO y eso es para mi lo que importa, pues SOLO DIOS SABE CUAN GRANDE fue el amor que sus ojitos soñadores sintió por nosotros, solo cuídense, es lo que finalmente nos dejó escrita en la piedra de su memoria
Gracias, Julio, por compartir conmigo y estar a mi lado en las buenas y en las malas, por enseñarme a dar y a recibir sin miedo. Gracias de corazón, porque aunque mi alma esté triste, de estar hoy día vivos gozando de nuestra familia, amigos, compañeros, ect., y que muy triste por el compañero que ha partido, porque ya no podré estar con él, en los momentos buenos y en los malos; a la vez esta alegre, porque ya no sufrirá jamás por los problemas que todos tenemos unilateralmente, últimamente... tenemos ahora sí, una persona que no va ser egoísta a la hora de pedir por nuestro bienestar y lo mejor, siempre va estar ahí para nosotros, ¿Qué más podemos pedir?...poeta Dlia Mcdonald
__________________________________________________________________________Querido Julito:
Perdoná esta carta tardía. Hace tiempo -como sucede siempre- debí decirte que posiblemente eras el último cronopio sobre la faz de la tierra. Lamento haber esperado que tu cuerpo sucumbiera a la mano homicida, para ahora, con el corazón hecho un puñito, y extrañando la luz de tus ojos, solamente te pueda escribir estas líneas.
Y es que todas las personas que te conocieron te amaron. Rarísima fue la posibilidad de conocer en esta vida a alguien como vos, tan lleno de amor y de dulzura, pero con un sino de lucha imparable estampado en sus genes. ¡Cúanta alegría nos diste a quienes tuvimos la oportunidad de entrabar alguna complicidad con vos! Desde la poesía, la comunicación, el cine y la bohemia, exhalaste chispas de luz que algunos tuvimos el privilegio de compartir.
Dicen que todo muerto es bueno, pero se equivocan. Vos sos el muerto más malo que he conocido, porque aún tu cuerpo inanimado parecía querer levantarse con una sonrisa enarbolada. Sos la persona más viva que he conocido, y eso, ni la vieja parca te lo quitó.
Tema para un friso
Al caer su pluma
el zopilote ya llevaba mi alma
otros se lanzaron del risco
y en la isla desierta
apareció la caña
Nos reconocimos en el vuelo
en el arco iris invertido aún estamos
Julio Acuña
Del libro: "Ontología Menor"
Editorial Andrómeda, 2006.
Vos me renovaste el asombro, amigo mío. Una década humana es poco tiempo para conocer a alguien como vos, que alentaba al espíritu a soñar más allá de lo tangible. Inerte quedó sólo tu cuerpo, vivas restan para siempre la esperanza en tu mirada, el talento de tu verbo, la proximidad ingenua de tu rostro emocionado, y tu hija, Solaris, en quien sembraste el amor que nos despierta hasta los huesos.
Releo tu libro de poesía, "Ontología menor", y descubro como en todo vate es presupuesto, el don de vaticinar su destino. Ahí continuaremos Julito, en el arcoiris que nos enseñaste a contemplar hondamente, para imbuirnos de colores y saltar a la vida sin miedo, porque ninguna bala detendrá este ímpetu que nos insuflaste.
Seguimos en el viaje amigo, tu espíritu nos acompaña.
Laura Fuentes Belgrave
poeta y escritora
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COMPAÑEROS Y CAMPAÑERAS, AHÍ VA ESTO.
COMPARTAN CONMIGO PORQUE SOLO ME ESTOY MURIENDO.
Como si nada fuera,/ como si su voz no estuviera dentro de nosotros,/ sí, nos dejaron sin él. Tanto es el dolor que me duele aquí/ donde duelen cada día los jóvenes que nos matan./ Julio ya es uno más de los tantos./ Lo mataron y nos dejaron si él aquí,/ y un dolor/ de espada terrible, /bermeja y azul, me bate el alma/ ¡Qué dolor decirnos: ya no está...!/ Ir a la calle, ¡y no poder verlo!/ Puta maes/ y no poder verlo carrereando los semáforos./ ¡Qué dolor saber de las calles/ si este Julio nos duelen tanto!/ Nos dejaron sin él/ y aquí estamos consintiendo al Ministro/ que lo dejo matar,/ al Presidente que no metió su cara por él,/ al policía que debió estar ahí / donde explotó su cara./ ¡Puta maes...! / ¡Que mierda este mundo sin Julito.
Atte. Luis Enrique Arce.Escritor
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Nada sin nada
El golpe tísico
Con Honduras.
pag: 67Me gustaría equivocarme de persona, pero creo que te estás refiriendo a Julio, un poeta y narrador que conocí en el 2002 en la UNA, regional Brunca, en Pérez Zeledón, coincidimos ahí porque habíamos ganado unos premios literarios, él el primer lugar en Poesía y Segundo en Cuento, yo había obrtenido el Primer lugar en cuento. Lo recuerdo tan joven, solidario y tierno. En cuanto nos conocimos me propuso que intercambiáramos literatura y me preguntó si ya tenía lugar donde dormir, le dije que aún no, entonces me propuso que me quedara donde unos amigos suyos, creo que eran suecos, así que sus amigos me invitaron y todos nos fuimos a la casa, él se ofreció a preparar unos mojitos que dijo haber aprendido a hacer en Cuba, los bebimos junto a los anfitriones europeos; después de la conversación grupal nos tocó compartir una amplia habitación, así que desde su cama hablaba un poco fuerte para que yo pudiera escuchar sus historias, sus sueños en la vida, claro que yo también hablé de los míos, recuerdo que hacía frío y esto le provocó una tos alérgica en la madrugada, le sugerí que se levantara a buscar más abrigo y algún medicamento. Lo hizo y ya no recuerdo más, el sueño me había vencido.
Con sus muestras literarias, esas conversaciones y sus actitudes me quedó claro que había conocido a un buen escritor y sobre todo a un ser bueno de inmensa calidad humana, a una persona que no tenía que leerlo entre líneas.
Estoy consternada, no salgo de mi asombro, ¿Cómo es eso de que lo asesinaron, quién, por qué?
Hace uno o dos años estuvo en Honduras, se presentó en el Café y galería Paradiso (un lugar para presentación de escritores,artistas, un punto de referencia cultural en Tegucigalpa).
Todavía no lo puedo asimilar.
Qué rabia, hermana. Lo siento mucho.
Un abrazo.
Lety Elvir, escritora hondureña__________________