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Publicación Semanal # 190/ Fecha: 10 de octubre de 2005/ 20.750 miembros del club

 




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Fantásticos dragones

Jorge Arroyo

Mitos y leyendas. Cada cultura imaginó de forma distinta a estos seres temibles que revelan mundos desconocidos

 

La literatura, el cine y la televisión traen, ante nuestros asombrados ojos, unas figuras fantásticas, hijos de una raza antigua, parecidos a enormes lagartos que vomitan fuego y destruyen todo a su paso, hasta encontrar a un héroe con quien pelearán a morir. También los relatos católicos nos cuentan que el diablo de vez en cuando toma esta forma para enfrentarse con los arcángeles o con guerreros como San Jorge. Hoy, gracias a la tecnología, los vemos lucirse en la pantalla con toda su fuerza y potencia, sorprendiéndonos y aterrorizándonos a todos.

Simbología
Los colores son muy importantes en lo referente a los dragones: tanto en oriente como en occidente, un dragón negro está relacionado con las tormentas y la oscuridad.

Un dragón amarillo es símbolo de suerte, y el rojo será un opositor permanente, que puede ser tanto bueno, como malo.

Un dragón azul anuncia el nacimiento de algún personaje que hará grandes cosas por sus semejantes. Todos los dragones, además, tienen el poder de hacerse invisibles.

Son los dragones. Pero... ¿de dónde salieron estas enormes alimañas que causan tanto terror desde tiempos remotos?

El primer dragón
Los dinosaurios desaparecieron de la Tierra hace unos 70 millones de años, en tanto el ser humano apareció hace "apenas" dos millones y medio. Es decir, ninguna persona vio jamás a un dinosaurio vivo. Los huesos de los dinosaurios se convirtieron en fósiles y es probable que algún hombre primitivo se encontrara alguno; al no tener ningún animal conocido con el cual comparar aquel fósil, concluyó que pertenecía a una criatura gigantesca, parecida a un lagarto y le atribuyó naturaleza mágica.

¡Estaban muy cerca de la realidad, porque los dinosaurios, viéndolo bien, parecen enormes lagartijas!

Con el paso de los años, la gente fue inventándoles diferentes atributos a estos seres, según los lugares donde se crearan las historias.

Buenos y malos
En Occidente, los dragones generalmente son malvados, pero en los países orientales son otra cosa. En el horóscopo chino, el año del dragón es positivo. Así, una carroza o una comparsa que represente a un dragón en los carnavales, simboliza suerte y prosperidad. Son espíritus del bien, porque con su aliento forman el viento y las nubes que traen la lluvia sobre los arrozales, una verdadera bendición a su prosperidad.

 

Unos datos
Topsell, autor del siglo XVII, escribió que si los dragones comen manzanas se indigestan.

Los dragones orientales tienen forma de serpiente y los occidentales de lagarto.


Moda draconiana
Hoy, de nuevo están de moda estos animalotes. En muchas partes surge literatura acerca de ellos, así como una industria de juguetes, videos, ropa y accesorios de colección. Es necesario tener el cuidado de no caer en la trampa de comprarlo todo; sin embargo, hay que darse gusto leyendo los hermosos cuentos y leyendas, donde los dragones son protagonistas.

 

Una muestra: dicen que en Corea cada río está protegido por dragones, y las piedras redondas son los huevos que guardan a un dragoncito. Cuando es el tiempo de que la criatura nazca, el papá crea una tormenta con su aliento y la mamá con sus garras provoca los rayos que caerán sobre las piedras-huevo, liberando a la criatura bebé, que sale volando y soplando nuevos vientos sobre los arrozales.Hermoso, ¿verdad?

No todos los mitos de dragones son terribles, pero tanto los feroces como los mansos nos muestran las fantasías líricas de la gente que los creó.


Cuento de dragón

En las laderas de Dragonland, escondido en su gran cueva, vivía Ramón el dragón. En aquellos días andaba muy deprimido, pues se estaba haciendo viejo y ya no podía ganarse la vida con la misma facilidad de antaño.
Todos los años, en otoño, los habitantes del pueblo vecino contaban con sus servicios para encender barbacoas y así, con su llamarada, evitaban tener que acarrear carbón, buscar leña a en última instancia, si el tiempo andaba lluvioso, recurrir a las malolientes pastillas de petróleo. Además, la carne asada a la brasa de fuego de Ramón el dragón estaba riquísima y gentes de todas las partes del mundo venían a deleitarse con semejante manjar. Gracias a esto, el pueblo de Dragonland se hizo próspero y famoso.
Pero un día, el viejo Ramón dejó de echar fuego, pues las piedras volcánicas que comía para fabricarlo se habían acabado por los alrededores, y estaba tan fondón a causa de la buena y cómoda vida que había llevado hasta entonces, que ya no podía volar en busca de combustible. De modo que su trabajo se vio seriamente amenazado y con ello su propia existencia, ya que los vecinos dejaron de acudir a su cueva.
-¡Ay! -se quejaba el viejo dragón de fuego-. ¡Qué va a ser de mí! Como siga así no cumpliré los seiscientos años como mi abuelo, ni llegaré a los quinientos como mi bisabuelo. Seré la deshonra de la familia. Moriré arruinado y con tan sólo cuatrocientos cincuenta años de absurda existencia. ¡Ay, mísero de mí! ¡Ay, infeliz!
`Entonces Magnus, un gran mago que había decidido pasar la mañana de domingo cogiendo níscalos, oyó las penosas lamentaciones del viejo dragón.
-¡Ay, pero qué desgraciado que soy! ¡Me quedan dos telediarios!
Dejó la cesta de mimbre a la entrada de la cueva y entró decidido a consolarle. -Pero qué te pasa, Segismundo? Por qué gimoteas de ese modo? No ves que asustas a todo bicho viviente?
-`No me llamo Segismundo, me llamo Ramón. lloro porque dentro de poco moriré y nadie se acordará de mí. Así que... si les molestan mis quejidos, ¡que se fastidien con mi último estertor!
-Morirte? Y cómo es eso?
-Pues porque no tengo comida, ni piedras, ni nada y hace tantísimo tiempo que no hago ejercicio, que ahora mismo soy incapaz de volar.
Te propongo un trato -dijo Magnus satisfecho-. Yo te devuelvo el fuego y la fuerza y tú me braseas las setas que coja cada domingo, pues sé que a la gente le gusta tu fuego para cocinar y así se comerán sin rechistar lo que yo les prepare. Terás, estos níscalos son en realidad una poderosa vacuna contra la gripe -dijo cogiendo la cesta-; quien los come está a salvo de catarros durante todo el invierno, pero nadie viene a mi consulta porque dicen que mis brebajes saben a rayos. Quizá si se los damos aquí, en mitad de la ladera, como guarnición de unas buenas chuletas...
-¡Acepto! -dijo el dragón haciendo chiribitas con los ojos.
Y Magnus, creciendo dos metros y proyectando su voz por encima de la montaña, sacó su varita y dijo:
-Dragón dragonil, vuélvete joven y empieza a escupir.
Y del viejo dragón salió una llamarada con tanta fuerza que por poco chamusca a un olivo centenario que estaba enraizado a la entrada de su cueva.
-¡Tu, tú! viejo atolondrado... ¿quieres dejar de amenazarme con tu aliento de fuego? -se quejó el olivo malhumorado.
-Terdona -contestó Magnus saliendo en su defensa-. Aún no controla su nuevo poder. `Le he regalado el vigor de la juventud y tiene que hacer algunos ajustes.
-Me alegro de que Ramón sirva de nuevo para algo. Sin embargo, a mí los vecinos no me hacen caso. Sólo me utilizan como sombra y luego se van.
-¿Quieres servir para algo más? -comentó Magnus, divertido.
-Pues claro. Me gustaría sentirme útil y participar también en esas barbacoas que se preparan los lugareños -contestó el olivo.
-Tues tengo la solución: machaca tus aceitunas y obtendrás un aceite muy bueno para la dieta mediterránea.
-Y cómo quieres que haga semejante cosa? 'Estoy enraizado, ¿no te das cuenta? ' -'Dragón...
-dijo Vlagnus con una sonrisa de oreja a oreja.
-`Encantado -respondió Ramón. Salió de la cueva, meneó las ramas del anciano árbol y pisoteó sus frutos hasta obtener el preciado líquido.
Y de esta manera fue cómo, con el aceite del olivo centenario y con el fuego del dragón Ramón, los habitantes de Dragonland volvieron a preparar unas barbacoas de lo más sabrosas.


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"El ABC de la democracia" compilado por Enrique Obregón será presentado el martes 18 de octubre, 7 pm en el Centro Cultural de Chile
Novedades literarias ticas. El jueves 20 de octubre, 6 pm en Universal de Sabana, con nuevos libros de Editorial Costa Rica, UNED y UNA.
Tertulia sobre libro "El pergamino de la seducción" de Gioconda Belli Novela sobre vida de Juana la Loca. Martes 25 de octubre, 6 pm en Librería Internacional de Barrio Dent
Presentación del libro: "Cuaderno de rencores" de Albán Mora el 27 de octubre, 7 pm en Instituto de Mexico. Ganador del premio Editorial Costa Rica 2004



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