Mis libros favoritos de cuando era niño

Por Evelyn Ugalde

Imagina por un momento a los escritores y a personajes importantes de nuestra cultura con

Yadira Calvo

dos trenzas, pecas traviesas y una rana en el bolsillo. Aunque a veces se nos olvida, esos ancianitos con anteojos que esconden una perla mágica en sus ojos o esas escritoras de mirada chispeante que nos maravillan con sus cuentos, también fueron niños.
Y no solo eso, sino que fueron niños fantasiosos, imaginativos, que disfrutaban de volar en la alfombra mágica de Aladino o que compartían aventuras con La pequeña lulú, tío coyote y tío conejo. Porque en su mayoría los que ahora se dedican a escribir libros o a promover la cultura, fueron y son aún “ratones de biblioteca”.

Carlos Rubio:
El escritor y cuentacuentos costarricense Carlos Rubio creador de libros como “Queremos jugar”, “Pedro y su teatrino maravilloso”, “Escuela de Hechicería”, “El libro de la Navidad”, entre otros, era un niño que disfrutaba de viajar por medio de la imágenes del diccionario Larousse a mundos lejanos y a meterse en sus páginas para habitar allí por siempre. Además uno de sus libros favoritos de cuando era niño fue una recopilación de cuentos de hadas hecha por Charles Perrault hace más de 300 años. Según cuenta Rubio “La Cenicienta”, “El Gato con Botas” o “Riquete el del Copete” eran sus amigos, “unos personajes que viven en castillos cuyas puertas siempre están abiertas. Y si llegaran a cerrarse, la llave es la palabra”.

Yadira Calvo:
Una de las fieles representantes de nuestra literatura femenina es la escritora Yadira Calvo, autora de libros como “La mujer, víctima y cómplice”, “A la mujer por la palabra”, “De diosas a dragones” y “La canción olvidada” entre otros. Ella era otra niña que disfrutaba de los cuentos de hadas, pero que por asuntos de dinero no tenía muchos, por lo que prefería comprar revistas de historietas, que luego intercambiaba con sus amigos. ¡Grandes aventuras vivió doña Yadira junto a “La pequeña Lulú”!

José León Sánchez:
El escritor de “La isla de los hombres solos”, “Technotitlan” o “Cuando nos alcanza el ayer”, nuestro amigo José León Sánchez, tuvo una niñez muy difícil, y aunque aprendió a leer ya mayorcito, de niño le contaban las historias de “Cocorí” de Joaquín Gutiérrez, los cuentos de tío conejo, tío coyote, tía araña y otros personajes entrañables que salieron de la pluma de doña María Leal de Noguera, pero que nacieron de la imaginación de nuestros abuelos negros. Entre sus lecturas predilectas también estaba “Mi madrina” de Carlos Luis Fallas.

Julieta Dobles:
La poetisa Julieta Dobles, “madre” de libros como “Costa Rica, poema, poema” y “Los delitos de Pandora” recuerda que cuando era niña era una "ratoncita de biblioteca". Leía todo lo que le caía en las manos. Según ella cuenta las lecturas favoritas eran aquellas que “se acercaban a su vida real, manteniendo un encanto de imaginación y humor”. Por eso sus libros preferidos no fueron los cuentos de hadas, sino lecturas sobre niños, como la serie de Celia, de la escritora española Elena Fortún, o libros como “Historia de una Princesita”, o “La Pequeña Delarah”, o Sin Patria, que eran de la Colección Molino de la Editorial Aguilar. También una colección de pequeños cuentos bajo el nombre de “Colección Marujita”, así como algunos de los libros de Monteiro Lobato sobre las aventuras de un grupo de niños y sus amigos maravillosos, animalitos humanizados, y hasta un muñeco hecho de una mazorca de maíz: "El Vizconde de la Mazorca ". En cuanto a la poesía, sus poemas predilectos eran de José Martí , como “Los Zapaticos de Rosa” y “Los dos príncipes”, o poemas de Rubén Darío y de Gabriela Mistral, y por supuesto los poemas en prosa de “Platero y Yo”, de Juan Ramón Jiménez.

Guido Sáenz:
Ministro de Cultura, Juventud y Deportes:
Nuestro ministro de cultura, Guido Sáenz era un niño que compartía con los traviesos animales de “Los cuentos de mi Tía Panchita”, soñaba con las historias de “Las mil y una noches”, imaginaba otros mundos por medio de los “cuentos de hadas” y sufría de la mano del protagonista del libro “Corazón” del escritor Edmundo D`amisis.

Dorelia Barahona:
La escritora de libros como “Retrato de mujer en terraza”, “De qué manera te olvido” y “La edad del deseo”, entre otros, fue una pequeñita que era feliz leyendo el libro “Dos años de vacaciones” de Julio Verne, un libro que describía una isla donde no existían los mayores, pero si la realidad de la competencia y la lucha por el poder entre los niños. Según ella, le gustaba sentirse identificada con ese libro porque “reconocía que nuestras personalidades ya se definen desde niños”. Además a Dorelia le encantaba leer una recopilación de vidas de mujeres, obra que “nos hace pensar que nuestras vidas podían ser mucho más interesantes que la de “La Cenicienta”.

Quince Duncan:
Este escritor, representante admirable de la cultura afrocaribeña y escritor de “El negro en
Costa Rica”, “El señor de chocolate”, “Los cuentos del hermano Araña”, “El trepasolo” y “Kimbo”, entre otros, era un niño con una memoria increíble y una gran sensibilidad, le encantaba leer el Evangelio según San Juan, de La Biblia y repetir fragmentos completos de su lectura, porque según él esta obra tiene un interesante misticismo poético. Ese era uno de sus textos más queridos.

Alexandra de Simone
Directora General de Cultura

De Simone era una jovencita que cada vez que veía a su Tío Pepe le pedía de regalo un libro en donde una princesa malcriada besaba a una rana y con la humildad del beso se ganaba un príncipe. A sus 9 años recibió un libro de cuentos que causó en ella un efecto extraordinario, era “Las mil y una noches” en donde cada historia tenía su particular maravilla, allí estaba el pobre joven Aladino que un día encuentra una lámpara maravillosa con un genio aprisionado, estaba Simbad, que recorre los mares y se amarra a las patas de un inmenso pájaro para salir de la isla de los diamantes, también el “ábrete sésamo de Alí Baba” y el pájaro sabio y encantado en la cima de una montaña bordeada de piedras negras....

Este fue, y todavía es, según Alexandra, uno de sus libros favoritos, una obra que encierra un universo fantástico de un pueblo y cultura lejana, más antigua que la nuestra, que, sin embargo, lograba que una niña costarricense pudiera viajar con su imaginación hacia ese país de alfombras encantadas...