Poema de escritor joven Daniel Garro inspirado en Haiti
LAS GRANDES OLAS LLEGAN JUNTAS
de Daniel Garro
Las grandes olas llegan juntas;
en la distancia no se ven tan grandes,
pero lo son;
en la distancia no parece que dolerán,
pero duelen;
cuando te golpean,
no te queda más que aguantar;
cuando el mar decreta que debes irte,
no te queda más que llorar;
cuando el viento el papel te quita de las manos,
no te queda más que dejarlo ir;
cuando el bosque el sendero te quita de los pies,
no te queda más que seguir;
cuando el reloj te dice la hora
y la lluvia te dice el lugar,
no te queda más que partir;
cuando suena el silbato del barco
para empezar a abordar,
no te queda más que subir;
sabes que el viaje será difícil,
porque hay muchas olas,
y las grandes olas llegan juntas;
nunca llegan solas,
y parece que no se acaban nunca,
pero se acaban;
y entonces puedes mirar a tu lado
y volver a respirar;
y cuando sepas lo que se han llevado,
no te queda más que recordar;
hay cosas que parece que no olvidarás nunca,
pero las olvidas,
porque las grandes olas llegan juntas,
y te cambian la vida;
ponen arena sobre la arena;
y marea sobre la marea,
flujo y reflujo de hojas muertas
y vaivén de cartas perdidas;
cuando tienes que llevarle flores
a un peñasco en las aguas,
llévalas y no te demores,
no te quedes en ascuas...
Porque las grandes olas llegan juntas,
y piensas que no te van a arrastrar,
pero te arrastran...







