Letras ENSAYO
Tiempo de ánimas sin logística? de Dorelia BarahonaLa misa de las ánimas, en Cartago, se celebraba, porque soy ignorante de saber si todavía se celebra, a las 6 de la mañana los sábados. Me contaban que sobretodo las mujeres piadosas y sus hijas, sobrinas y hasta nietas, se levantaban de madrugada, ni desayunaban y acudían medio dormidas y medio abrigadas, para hacer fila fuera de la iglesia y empezar a sacar las libretitas donde anotaban la lista de difuntos por los cuales tenían que rezar para que sus almas pasaran del purgatorio al cielo. Ahí era el momento clave para opinar y ponerse de acuerdo en quien iba primero y quien después en la fila, según se había comportado en vida con ellas. Por lo que me contaban se establecía una verdadera puja y argumentación en el ágora del templo defendiendo o desaprobando a los difuntos, es decir, a las ánimas. “Que fulanito no, porque primero va menganito. Que zutanita no, porque me robo al novio y además no hay tiempo para que podamos incluirla en esta misa. La ponemos en fila para el otro sábado”. También se podía invertir el orden, e incluir a uno nuevo y pasar a otro al último lugar, al descubrir que además de ser un mal cristiano, era de los que caminaban con la nariz para arriba. Por lo que oí aquello era similar a un lobby político donde las mujeres devotas alargaban su poder más allá de esta vida, para dar pase al cielo a quienes consideraban que se merecían sus misas, sus rezos y sus negociaciones en el librito de los difuntos. Las niñas eran puntos extras porque rezaban y sumaban misas, así que entre más rezadoras se llevaran, más se aseguraban de ir sacando del purgatorio a las ánimas. Muchas de las que fueron niñas en aquellas épocas, recordaran rezar por gente que ni conocían, al filo de descomponerse de hambre o dormirse por falta de sueño. En esos tiempos, la ciudad de Cartago se engalanaba con escarcha matutina y no era raro mirar los caños blancos por la película de hielo. Así y todo, se mantenían afuera en perfecto orden, ya que cada vez que rezaban por un ánima tenían que entrar al templo, para salir luego y hacer de nuevo fila. Las ánimas lograban salir del purgatorio cuando eran sacadas con los rezos por las mujeres. ¡Cuantas ánimas no habrá liberado una larga vida de una mujer! Quería compartir esta historia porque ahora las ánimas no tienen a señoras piadosas que las saquen del purgatorio con la intención de hacerlas llegar al cielo. Aunque ahora tenemos una presidenta, hija predilecta de María, habrá que ver si esta interesada en sacar a este país del purgatorio de la avaricia y el desamor social, a cambio de aguantar el sacrificio de más de una madrugada helada. Esperemos que si. Escribir un comentario
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