Acaba de nacer un nuevo libro que pretende acompañarlo en estas fiestas navideñas, qué espera realizar un homenaje a esas historias navideñas con las que crecimos, que espera divertirlo y además dejar un mensaje: "PURA NAVIDAD. Homenaje a los clásicos navideños". 
Con este libro usted podrá conocer qué pasa si el cuarto rey mago es uno de nuestros indígenas, como es la Navidad más latina de la mano del hada Lubina, conoceremos la versión más a lo tico de "El cohete distinguido" y de "El gigante egoista", sufriremos menos con el cuento de "La niña de los fósforos" y sabremos en qué se basa realmente Charles Dickens para escribir su cuento de Navidad. 
Está ya a la venta con Clubdelibros Ventas, y en la Librería Lehmann. Conozca aquí más: 

Pura Navidad es una colección de historias en las que sus autores, sin olvidar su estilo costarricense, han querido ofrecer un merecido tributo a los siguientes clásicos navideños, que los marcaron en su niñez:

"El otro rey mago":  Oscar Brenes nos presenta su versión del cuento de Henry Van Dike.  En él, el cuarto rey mago será un aborigen deseoso de visitar al Rey que está por nacer.

"Juanito Escarcha":  ¿Por qué no llega Jack Frost, el personaje de Charles Sangster, a los países tropicales? Karla Vásquez nos responde: en lugar de él, un hada tropical les lleva alegría, ritmo y calor.  

"La niña de los fósforos":  Quizás este cuento de Hans Christian Andersen sea una de las historias navideñas más tristes, pero también invita a una reflexión intensa.  Para Patricia Araya, el frío de la crueldad amenaza la llama de la esperanza en el futuro. ¿Será apagada por completo?

"El gigante egoísta":  Juan Carlos Saravia nos presenta una versión folclórica de este cuento tan querido de Oscar Wilde.  En ella, una giganta muy amargada aprende la importancia de la generosidad.

Canción de Navidad:  En una sociedad futurista, Evelyn Ugalde nos permite descubrir el origen del malvado Scrooge, famoso por su avaricia en la novela de Charles Dickens.

"El famoso cohete":  Roberto Saravia traslada esta historia de Oscar Wilde, a la Costa Rica de 2016.  En esta nueva versión, el poco juicio de un triquitraque egocéntrico nos permitirá reflexionar sobre lo verdaderamente importante en la vida.

Te invitamos, estimable lector o lectora, a que revivas estos clásicos navideños como una oportunidad para reflexionar, reír y compartir con tu familia durante estas fechas.  ¡FELIZ NAVIDAD!


 

Fragmentos de los cuentos: 

"Cada año, con la llegada de diciembre, los niños del pueblo se
dirigían al parque frente a la casa de la Giganta para
disfrutar del turno. Era un parque amplio, poblado de árboles de
níspero que atraían a los pájaros, y provisto de poyos sólidos
y graves donde, a la sombra, se podía saborear los deliciosos
picadillos y el arroz con pollo de los chinamos mientras
iniciaba el juego de pólvora."

La giganta amargada
Juan Carlos Saravia Vargas

--------------
"En mi país la Navidad no es blanca. Es ligeramente
más fría que el resto del año, y está llena de colores y sabores
contrastantes, música alegre y bailes. La co mi da pasa
por una fiesta de condimentos que se convierten en
explosiones de sabor...
...Los niños juegan con bicicletas, corren y sudan. Las
vacaciones topan con la Navidad, y se pasan los días en
familia."

Lubina, el hada de la Navidad
Karla Vásquez


 

Por qué eligieron los autores cada cuento: 

Esta narración surgió a causa del cariño y pasión que me generan las etnias indígenas de Abya Yala (América) incluyendo Costa Rica. Siento que el relato tiene un gran mensaje que dar, una versión originaria del relato del Cuarto Rey Mago trasladado al contexto y vida de los pueblos originarios del maravilloso continente de Tierra de Sangre Vital.

Aparte de promover unas pinceladas de estas culturas tan maravillosas al lector, mi intención no es otra más que promover el verdadero significado de la Navidad.

- Oscar Brenes Cerdas

 “La niña de los fósforos” es un cuento que me marcó en mi niñez; yo estaba en primer grado, a pocos días de disfrutar de las vacaciones de fin de curso, cuando la maestra decidió contarnos “un cuento de navidad” y lo escogió. Al terminar la narración, me di cuenta del triste final del cuento y mi infantil mente se abrió a una realidad que nunca antes había pensado: “los niños en muchos lugares sufren hambre, frío y hasta se mueren”.

En voz bastante alta pregunté: “¿nosotros nos podemos morir también?”, lo que provocó un llanto colectivo en el aula. Creo con sinceridad que la intención de mi maestra no era “abrirnos los ojos”, pero estoy feliz de que lo hiciera. Con este cuento quiero hacer visible la realidad que sufren otros, tan vulnerables y desdichados como la niña del cuento.

- Patricia Araya

 Cuando era niño, cada diciembre, solían presentar algunas versiones animadas de los cuentos de Oscar Wilde en televisión. Para mí, las historias que cobraban vida en la pantalla producían emociones indescriptibles: sufrí con “El príncipe feliz”, reí con “El cohete distinguido” y, por supuesto, celebré el cambio de actitud del gigante en “El gigante egoísta”. Escribo mi tributo a esta última historia desde mi perspectiva como costarricense por haberme proporcionado gratos recuerdos de mi niñez y, en especial, porque mi hija también la escucha todas las noches para ir a dormir.

-Juan Carlos Saravia Vargas

El cohete distinguido era una caricatura que formaba parte del menú televisivo navideño durante los años de mi niñez. Nunca la vi de niño, pues la apariencia del cohete era la viva imagen de la arrogancia y me resultaba repulsiva. Más tarde, encontré el cuento “El famoso cohete”, de Oscar Wilde, el cual disfruté tanto que cambió mi perspectiva y me motivó a mirar la caricatura. Al comparar ambas obras, comprendí algo sobre la N

avidad que me ha acompañado desde entonces.

La Navidad es una época para meditar sobre nuestro camino en la vida. Es una época para darnos a los demás y no para ser el centro de las atenciones y los regalos, cual si fuéramos

 

 luces artificiales en un cielo bullicioso y abarrotado de colores efímeros. Escribí este cuento, ambientado en mi país y tratando de seguir fielmente el original, como un homenaje a esa lección aprendida.

- José Roberto Saravia Vargas

Canción de Navidad, de Dickens, tiene tantísimas reelaboraciones que me llamó la atención hacer un cuento relacionado pero con un giro distinto a lo de siempre. Escogí este cuento porque era un reto y de esta forma preferí no agregar una más a la lista, sin

 

 

o que decidí invest

 

igar en qué se inspiró Dickens al escribirlo, y me encontré muchos datos interesantes que usted hoy lector y lectora descu

 

brirán al leerlo. Y espero que al igual que a mí, a ustedes también les sorprenda y les deje una reflexión. - Evelyn Ugalde 

 En mi caso particular, elegí el personaje de Jack Frost o Juanito Escarcha (en español), porque siempre ha sido uno de mis personajes favoritos de las fábulas e historias navideñas de cuando mis hermanos y yo éramos niños. Rastreando sus orígenes, me di cuenta de que provenía de un poema de Charles Sangster llamado "Little Jack Frost".

Sin embargo, cuando comencé a escribir, me surgió la duda de por qué, a pesar de que vivimos en un país absolutamente tropical, tenemos como personajes navideños a Santa Claus, a Jack Frost, al Conejo de Pascua, y las alusiones invernales que estos a su vez puedan traernos: trineos, campanas nórdicas, Polo Norte, abrigos térmicos, cipreses y nieve, entre otros. La realidad es que nuestras épocas navideñas latinoamericanas están impregnadas de una leve brisa helada, pero a su vez, están llenas de luz, de calor, de palmeras, canciones y tamales.

Fue así como se me ocurrió inventar un personaje especial, uno que fuera únicamente nuestro, y que representara nuestras coloridas y escandalosas navidades en familia, llenas de regalos y de sabores exóticos… Fue así como nació Lubina, un hada tropical, que todos los años nos acerca a la Navidad.

- Karla Vásquez

 

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