Nació un 2 de julio en Curridabat, San José, y es filóloga de profesión. Como en el caso de la mayoría de las escritoras, desde antes de saber leer le atraían los poemas y las narraciones. Más tarde, la literatura sería su pasión. Sin embargo, va a publicar su primera obra "mucho después de lo que nunca pensé", según sus palabras. Se trata del poemario Recobrando la voz, de su época como integrante del Círculo de Escritores Costarricenses.
Distinciones
Siete años después ganó el Premio Nacional de Poesía
Aquileo J. Echeverría, con Frutos dormidos, en el año 2000.
Un poema suyo, Ligazón de fugas, formó parte de la antología
Aldea Poética (Opera Prima, 1997), publicación hecha con ocasión
de la Feria del Libro de Madrid de ese mismo año.