Fernando Durán Ayanegui
Escritor por todos los rinconesPor Camilo Rodríguez
Su padre era carpintero y su madre, costurera. Siendo un niño leía poemas épicos y se agarraba a trompadas con el único compañero que obtenía tan buenas notas como él.Tenía sólo once años cuando se fue para cuba con una beca. Allá hizo la secundaria, e inició una larga travesía por el mundo, porque siendo estudiante de la UCR anduvo por todos los países latinoamericanos que sufrían dictaduras para informar las condiciones en que estaban sus universitarios, y luego de obtener un bachiller en química en la Universidad de Costa Rica, también estudió en Holanda, en la Universidad de Lovaina, Bélgica, y en Harvard.
Fue uno de los once químicos que concluyeron la vitamina B12, toda una hazaña de la ciencia, y siendo una joven autoridad en la ciencia, se metió a trabajar en la política académica de la UCR, hasta que llegó a ser rector.
En medio de todo esto, Fernando Durán Ayanegui ha publicado más de veinte libros y ha sido fundamental en la historia de la literatura costarricense como uno de los líderes de la ruptura con el costumbrismo que dominó por muchas décadas.
Su novela corta o relato largo "cuando desaparecieron los topos" ganó un premio en españa y es uno de los más importantes textos publicados en los últimos años.
Pero parece que la mezquindad del medio ha confabulado en su contra, y se ha aprovechado de su tradicional soledad (casi todos sus libros son publicados por una editorial pequeña porque no está dispuesto a negociar) para arrinconarlo.
-¿Cómo es que un niñito de 11 años se fue para Cuba así no más?
-Yo también me lo he preguntado. cada vez que uno de mis nietos cumple 11 años me lo pregunto. mis papás eran muy pobres. cuando se presentó la convocatoria para un examen para la beca a Cuba, fui y gané. y luego salí para una cuba con $ 10 y una valija de cartón. allá estudié la secundaria, en un sistema diferente al de aquí. se compone de dos años de educación vocacional, luego tres años en una escuela politécnica militar y en el último año en la escuela superior de artes y oficios.
-Luego de estar seis años allá, lo lógico era esperar que se quedara en la isla.
-Pues sí, pero en eso se vino la conmoción por la lucha en contra de la dictadura de Batista. y entonces me tuve que regresar. Bueno, había venido tres veces. una vez vine porque el ministro de educación de Cuba iba a visitar nuestro país. veníamos en un avión que él mismo piloteaba. y otra vez vine enrolado como marinero en un barco que llegaba a la Barra del Colorado para regresar cargado de madera. el problema es que ya cuando estaba aquí le dieron órdenes al capitán de que se fuera para Colombia y me tocó ideármela para regresar de aquí en avión a Cuba. por cierto, ese barco se hundió cuando iba entrando al río Magdalena...
-Usted regresó para estudiar en la UCR...
-No, porque el consejo superior de educación estaba integrado por unos cuantos estúpidos que decidieron que mis seis años en cuba no equivalían al bachillerato, que tenía que cursarlo aquí de nuevo. Exigí que de primero a cuarto año me lo hicieran por suficiencia, y cursé quinto año en un colegio nocturno. los profesores me tenían miedo. en español, por ejemplo, estaban leyendo "María", de Jorge Isaacs, y ya yo andaba con Hemingway, Faulkner, Carpentier y Asturias.
Camote
-¿Cuándo fue que nació camote?
-Camote nace cuando era vice-rector de docencia de la UCR. Había escrito mucho tiempo, cerca de cuatro años, una columna satírica política en la página 15 de La Nación, que salía los domingos, y que yo firmaba como S.Gallo. cuando me nombraron vicerector, me pidieron que dejara de escribirla, porque era muy agresiva. Era el año 78. yo estaba muy familiarizado con la prensa europea. había pasado muchos años en Bélgica. en Europa la prensa es mucho más beligerante. Como tuve que atender la "sugerencia" del consejo, empecé a escribir crónicas ocurridas en el parque de alajuela. apareció un personaje que opinaba de todo, y tenía fisga. era como una especie de truco para poner a un personaje a decir lo que yo no podía decir. De ahí luego surgió el libro "Mi pequeño bazar", que fue un éxito de librería, porque vendimos 5 mil ejemplares en seis meses. Ese libro significa mucho para mí, porque me puso en contacto con parmenio medina. el editor le pagó para que le hiciera publicidad, y fue así como nos conocimos. no perdimos el contacto hasta el final. quienes me impidieron entrar a la universidad de una vez eran capaces de creer que si no sabía historia de Costa Rica no era culto. yo sabía historia de Europa, en cambio. lo que creo es que me salvé de que me idiotizaran en la secundaria de este país.
-Luego entró a la UCR
-Entré precisamente cuando estaban los estudios generales en su apogeo
-Con Constantino Láscaris, Teodoro Olarte...
-Así es. Constantino Láscaris, Tedoro Olarte, Marco Tulio Zeledón, Rafael Lucas Rodríguez. recuerdo que el curso de apreciación de teatro me lo daba Guido Sáenz.
-Estamos hablando de los años 60s.
-Más bien yo entré a la ucr en el 59. Regresé al país en el 57 y perdí dos años por las tonterías de quienes no me dejaron entrar a la U.
-Usted ha dicho que era de una familia pobre, ¿cómo se costeó los estudios?
-Siempre tuve que trabajar. durante mucho tiempo trabajé en el laboratorio de aduanas, que estaba dentro del laboratorio de la Fábrica Nacional de Licores. Ahí supe que no iba a ser alcohólico, porque tenía que catar vinos. nunca me emborraché.
-En la U, ¿empieza su vida pública?
-Fui miembro del consejo universitario como representante estudiantil y miembro del directorio de la FEUCR, que cuando eso se llamaba Federación de Estudiantes Universitarios de Costa Rica.
"también estuve en el movimiento estudiantil internacional. estuve en infinidad de congresos en Kenya, Brasil, Canadá, Nueva Zelandia... y me tocó formar parte de una comisión especial de investigación e información, que se dedicaba a estudiar las condiciones de los universitarios en los países regidos por una dictadura.
-¿qué hacía usted en esa comisión?
-Hacíamos investigaciones in situ. estuve en República Dominicana , Guatemala, El Salvador, Paraguay, Panamá y Brasil.
¿Tipo subversivo?
-¿No era un trabajo peligroso, "subversivo"?
-Por ejemplo, recuerdo que me tocó buscar al presidente de la unión de universitarios de Brasil a lo largo de todo ese inmenso país. anduve por Brasilia, Río de Janeiro, Sao Paolo, Salvador y mina gerais.
"lo encontré refugiado en la casa del gobernador de mina gerais. era perseguido por la dictadura.
-Es entonces que se va para Europa...
-Estuve un año en Holanda trabajando en una organización estudiantil, y pasé a Lovaina, donde estuve cuatro años. ya al final de ese tiempo, llegó a Lovaina Robert Woodward, quien luego fue premio nóbel, en el 66. Venía a recibir el doctorado honoris causa. Yo trabajaba en un laboratorio de la universidad, él llegó y me invitó a ir a harvard donde un equipo que dirigía estaba trabajando en la etapa final de la síntesis de la vitamina b-12. estuve entre el equipo que concluyó esa sítesis. eramos once personas, dos alemanes, un austríaco, un japonés, un galés, un suizo, un hindú, tres gringos y yo.
"esa síntesis es una de las hazañas más espectaculares del mundo de la química. Tiene 64 centros de asimetría, lo que quiere decir que en el camino hay que eliminar una gran cantidad de compuestos.
-¿Cuándo se dio esto?
-Se dio entre octubre del 71 y setiembre del 72, que fue el año lectivo en que estuve en Harvard.
-Participar en un proyecto tan ambicioso, seguramente le abrió muchas puertas en Estados Unidos.
-Pues sí, pero yo ya tenía el compromiso de volver a la ucr. era un compromiso que contraje con la beca con la que me fui para Europa.
-¿Qué encontró en la UCR?
-Fue deprimente. Llegué de un lugar donde inventan técnicas y no hay límites de ninguna clase para la investigación, a un sitio con todas las limitaciones. Imagínese que en Harvard trabajaba en un laboratorio donde se me permitía hacer todo en una atmósfera de argón, que es un gas sumamente caro, y con una bombas de vacío perfectas. aquí me sentí mal. y al ver las condiciones, encontré que era necesario meterme en política universitaria.
-¿Hizo bien con anteponer el dirigente al químico?
-Claro que fue un error, porque la política académica consume mucho tiempo.
-Y el científico se perdió entre los trámites.
-Lo que voy a decir es pedante, pero ilustra muy bien la situación. Es como que Wanchope se retirara a los 25 años para convertirse en dirigente federativo...
-¿Cómo fue ascendiendo en la universidad?
-Primero fui el primer decano electo de la facultad de ciencias, luego el coordinador del sistema de estudios de post grado, más tarde vicerrector de docencia y finalmente rector.
-Todo eso casi de manera vertiginosa...
-Fui decano en el 73 y rector en el 81. en ocho años, sí. y fui rector durante otros ocho años, hasta 1988. fui rector contra la cúpula de liberación nacional, que era mi partido. Yo era liberacionista desde el 60, cuando se fundó la juventud del partido.
Adiós al verde
-¿Era militante?
-Incluso fui miembro del directorio hasta que Daniel (Oduber) pervirtió a la juventud del partido y empezó a nombrarla a dedo. al primero que nombró de esa manera fue a Oscar Soley. entonces, la juventud del pln perdió sentido. Luego fue muy corrupta. se convirtió en una escuela de fraudes electorales. siendo rector me enteré de las barbaridades que ocurrían en la juventud, y se lo comenté a alguna gente. quien me prestó atención fue el padre Benjamín N úñez, y me dijo que no se podía hacer nada porque la juventud era autónoma.
-Entonces, ¿dejó el partido?
-No. Lo dejé en 1996. más bien, en la práctica lo dejé en 1993. no voté por José María (Figueres), a pesar de que había estado en su equipo de campaña.
-¿Cómo fue eso?
-Me convencí de que no se podía votar con él cuando empezó el juicio de Chemisse. No lo acuso de nada, pero creo que en sus declaraciones hubo muchas incoherencias.
-¿Qué rescata de su gestión como rector de la UCR?
-En la Uocurren muchas cosas que habrían ocurrido sin que importe quién es el rector. Creo que ayudé en la organización, en el sistema de estudios de post grado, en la organización de la editorial de la UCR y en la opción de una política de centros regionales. De hecho, me parece que la defensa de esa posición (la regionalización) siendo vicerrector me hizo rector, pues me permitió adentrarme en la U.
"demostré que uno puede ser dignamente independiente sin dejar de pertenecer a un partido. por ejemplo, mandé a poner un busto de calderón guardia, como se acordó muchísimo tiempo antes, y nadie se había atrevido. recuerdo que el bronce lo compramos de los sobros del que adquiría el AyA para medidores."
El escritor
-¿Cuándo empezó con la idea de que sería escritor?
-En Cuba ya tenía la idea de que escribiría. Empecé a hacerlo cuando estaba en primer año de la universidad. En un examen de castellano, hice un ensayo, y la profesora, que era doña Virginia Zúñiga, me escribió esta leyenda: ´usted tiene que ser escritor´.
Le aposté que antes de que terminara el año le iba a escribir un cuento. pero mientras estudiaba en la Utrabajaba como profesor de español en un colegio, el colegio méxico, por cierto, que en ese momento era el primer y único colegio de los barrios del sur.
Llevaba todo el bloque de generales, por lo que no tenía tiempo. pero apenas terminé, me dispuse a escribir el cuento. Cogí un cuaderno de escuela, y me puse a redactar, con la idea de firmar como fray San Martín, porque mis alumnos del colegio me decía San Martín de Porres, por negrillo.
Lo hice manuscrito y así lo mandé al periódico "La República". decía en una nota que lo enviaba así porque no tenía ni máquina de escribir ni máquina de afeitarme...
A los días apareció el cuento en "La República" con un pequeño comentario de don Alberto Cañas, que era el director. Don Alberto decía que el autor de ese cuento no podía ser tan joven como afirmaba, y que de seguro era peruano, por eso de fray San Martín y porque si decía que no tenía máquina de afeitar era lampiño.
Luego me publicaron ahí mismo el cuento "dos reales". resulta que daba clases privadas a muchachos de otros colegios para redondearme los ingresos, y un día llegó Guido Fernández (qddg) a la casa de uno de mis alumnos. cuando eso ya había publicado ocho cuentos. Guido era secretario general de la ANDE y me dijo que la ande me podía publicar un libro con esos cuentos.
El libro se tituló "dos reales y otros cuentos".
-Y de ahí hasta ahora ha publicado más de 20 libros. Sobre todo, me parece que le ha interesado el género del cuento.
-Más que cuento, he querido escribir novela corta. nunca me he interesado por novelas grandes. de hecho lo que más me interesa de mi obra son esas novelas cortas, o relatos largos.
-Por ejemplo, "cuando desaparecieron los topos"...
-Y "La joya manchada", y "Retorno al kilimanjaro", y "Tienes nombre de arcángel", "Las estirpes de Montánchez", y "El lugar común de la sonrisa".
-"Cuando desaparecieron los topos" ganó un premio de renombre en españa. Sin embargo, sinceramente pasó inadvertida en nuestro país.
-Así, sí es.
¿Le bajan el piso?
-Se ha dicho que usted es muy significativo en la historia de la literatura de Costa Rica porque le correspondió romper con el costumbrismo que dominó el ambiente literario por muchas décadas.
-Creo que ahí se da el inicio del realismo social. Recibí de algunos escritores grandes reacciones de rechazo. uno de ellos me mandó a decir que yo escribía como cubano. Diay, ¿qué esperaban, si había recibido la influencia de muchos escritores cubanos...
-Se da una ruptura con su obra.-La verdad es que nunca me molestaba la obra de escritores como Magón, que era racista, espernible, y que despreciaba al pueblo costarricense.
-Entonces, fue un tiempo de mucha soledad para usted.
-Recibí el estímulo de algunos, entre ellos, Calufa. Ibamos juntos a la "sociedad de amigos de la revolución cubana". Un día llegó y me dijo "sos un comemierda. ¿cómo se te ocurre escribir esa cochinada de cuento?". y la verdad es que tenía razón.
-Era un maestro y un amigo...
-Sí, y me da vergüenza contarlo, pero en ese tiempo ya se habían peleado don Pepe y Fidel y liberación dijo que los militantes del partido que fuéramos a esa sociedad de amigos de Cuba debíamos salir del partido. yo tenía una visión errada de la militancia en un partido, y dejé de ir. por cierto que iba con Francisco Gamboa y él sí decidió dejar el partido, y luego hasta se hizo de izquierda.
-En general, no se le reconoce su mérito como formalizador de esa ruptura con el costumbrismo.
-Jézer González dice que sí me correspondió ese papel. en todo caso, a mí me interesa más otro momento histórico de mi producción. Es cuando me sumerjo en una nueva línea que tiene que ver con el relato fantástico. por ejemplo, se nota en "Cuando desaparecieron los topos" y "La joya manchada". algunos de mis relatos incluso rozan la ciencia ficción. Y muchos en Costa Rica no han entendido de lo que se trata. Es una vena poco explotada en nuestra literatura.
Es un tipo de novela, por ejemplo "La estirpe de Montanchez" que juega con la historia, con los tiempos, con espacios irreales, pero que siempre se refiere a una realidad.
-Hay como un afán por ignorar su obra...
-Muchos críticos ni la mencionan. Jézer González escribió un artículo crítico sobre mi obra y no han querido publicárselo en los periódicos.
-¿Qué piensa de los cambios en la escogencia de los libros de texto de secundaria, que deja por fuera sus cuentos "dos reales" y "el puntito curioso"?
-Como yo soy autor, van a decir que me molesta porque me sacaron. pero, por ejemplo, no aparece Alberto Cañas, y uno se pregunta porqué. lo que me preocupa es la influencia evidente de la academia. Se nota en el hecho de que predominan los autores que son filólogos profesionales. Alí Víquez aparece, y no está Alberto Cañas. Hay razones de sobra para sospechar que hubo algo raro por debajo, por más que Alí sea mi amigo y un buen cuentista.