Entrevista a Esteban Alonso Ramírez: “El haiku es una manera de relacionarme con el mundo”
El haiku es un tipo de poesía japonesa que se caracteriza por su brevedad, concisión y por su singular métrica (5-7-5), no tiene título y no siempre rima. Si bien es cierto en nuestro país el género no es muy conocido, el poeta Esteban Alonso Ramírez es un apasionado del tema y su primer poemario: “Corazón de los Días” reúne algunos haiku escritos desde sus dieciocho años hasta los veintisiete.
En su ciudad natal, Heredia, nos concedió la entrevista. Sentados en una banca de la Universidad Nacional, casa de estudios donde él en su época colegial frecuentaba para estudiar, Ramírez nos habla sobre el haiku y sus próximos proyectos.
Su pasión por el haiku inició a sus 18 años, terminado el bachillerato del colegio técnico de Heredia con la especialidad de electrotecnia.
“En esos momentos me encontraba en una crisis personal y familiar, me sentía indeciso con respecto a seguir el camino que ya estaba trazado, es decir, desempeñarme como ingeniero eléctrico o alguna carrera afín, o escoger algo que estuviera mas de acuerdo con mi verdadera convicción, las ciencias humanas o las letras. También tenía una crisis de fe (era evangélico en aquel entonces), era muy religioso… Pero como bien dice Oscar Wilde, que cuando uno mucho conoce mucho de algo comienza a descreer de ello.”
En uno de esos días que frecuentaba la biblioteca de la Universidad Nacional para preparase para el examen de bachillerato de matemáticas, encontró en la sección de teología una caja verde brillante que destaca entre todos los libros. Este encuentro fue el principio de una relación que duraría para toda la vida: el haiku.
“La caja tenía un inscripción en japonés, me la llevé al escritorio, la abrí y tenía la misma inscripción y debajo de esta decía: “Sendas de Oku”- Traducción de Octavio Paz y Eikichi Hayashiya. Lo abrí y tenía el facsímil de varias acuarelas, empecé a pasar las hojas aleatoriamente hasta que me encontré con este haiku:
donde haya hombres
habrá moscas
habrá budas también
Ese fue el primer haiku que leí en toda mi vida”
Después del impacto de estas palabras, decidió leer el prólogo escrito por Octavio Paz, un texto que en palabras de Ramírez es magnífico, ya que fue producto de una investigación concienzuda por parte del autor.
“Cuando yo leí ese prólogo, sentí algo que no había sentido desde hacía muchos meses: paz. Me dije a mi mismo ¿dónde ha estado esto toda mi vida?, lo que yo estoy sintiendo en esta tarde yo lo quiero para mí la mayor parte del tiempo. Este encuentro con ese texto a mi me cambió la vida.”
Aquel encuentro derivó en una motivación para escribir los propios, al principio contemplado como un ejercicio espiritual.
“Al comienzo eran terribles, no lo lograba dar con la métrica. El haiku que es como vaporoso, yo no estoy contándole la historia a alguien, le están dando a quién leer o a quien escucha los elementos para que se imagine el resto, lo que no has dicho. A diferencia de mucha de la poesía y de mucha de la literatura el haiku no le dice al lector ‘es esto’, sino que le dice: ‘es por ahí’.”
Para Ramírez el haiku es una manera de relacionarse con el mundo y con la vida. Releer sus poemas es un encuentro constante consigo mismo.
“Corazón de los días”
Después de diez años de crear haiku sale su primer poemario: “Corazón de los Días” el cual fue el resultado de un proceso riguroso de selección. Aunque en ningún momento tenía pensado publicar no fue sino hasta seis años después de haber comenzado a escribir.
“Yo ya tenía el libro terminado pero estaba en el baúl. El que sería mi editor me preguntó hacia finales de 2009 si todavía tenía el libro de haiku porque estaba interesado en publicarlo para el lanzamiento de la editorial.” (Se refiere a Ediciones Espiral).
Nuevos proyectos
Actualmente el poeta tiene planeado publicar dos libros, titulados: “Yo, ese tercero” que son poemas extensos, y “De camino al refugio”, que es una serie de haiku que no fueron incluidos en “Corazón de los días” y otros de reciente creación. Ambos libros, hasta el momento no tienen una fecha de publicación definida.
“La esencia de “Yo, ese tercero” es que nosotros nos contemplamos como si fuéramos realmente un tercero, como que si la cosas le estuvieran pasando a otros. Es decir, hay un extrañamiento de nosotros mismos. Yo tengo una voluntad, quiero hacer ciertas cosas, pero no las puedo hacer por algunas limitantes (dinero o el tiempo, la sociedad, los otros significantes). Es cuando te das cuenta que la vida que uno en realidad desea es la vida de otro, otro que ni siquiera es alguien con el que podés hablar a menudo.”
“Uno no sabe para quien escribe, al principio uno escribe para sí mismo, es un ejercicio muy intimo y personal, pero en el momento en que uno decide entrar y poner ese material a dialogar con los demás, deja de ser tuyo. Te das cuenta de que adquiere una voz y una dimensión para otras personas, una vida propia mucho más allá de vos que lo escribiste”.
Actualizado (Martes, 14 de Junio de 2011 03:39)





