Entrevista de lectura a
Carlos Porras
La gente lee para tener de qué hablar o para no tener que hablar con nadie.
¿Quién es Carlos Porras?
Carlos Porras es filólogo. Ha sido profesor invitado de varias universidades de los Estados Unidos, ha trabajado para el Instituto Centroamericano de la Extensión de la Cultura, la fundación Escuela para Todos y la Academia CRLA. Lector dictaminador de varios sellos editoriales tanto nacionales como extranjeros, ha sido jurado en diversos certámenes literarios y ha participado en importantes simposios y encuentros literarios internacionales. Colaborador asiduo de diferentes medios de comunicación masiva como de revistas especializadas es desde hace cuatro años el crítico literario del semanario Internacional Tiempos del Mundo.
Lecturas favoritas
-¿Cuáles son sus 10 libros favoritos? ¿Por qué y desde cuando?Honestamente no lo sé. No me atrevería a hacer una lista de ese tipo y, en todo caso, si la hiciera en este momento sería una lista diferente a la que habría hecho haceun año o a la que podría hacer el año próximo. En libros, como en cualquier otro tipo de experiencias, la lista del top ten es siempre cambiante.
-¿Cuáles son sus libros favoritos por etapas, de la niñez, de la juventud, de ahora como adulto joven? ¿Por qué?
Mis lecturas infantiles fueron casi las mismas de todo el mundo: "Tom Sawyer" de Mark Twain, "La isla del tesoro" de Stevenson, "El Libro de la selva" de Kipling y naturalmente los cuentos de los hermanos Grimm y de Andersen. Disfrutaba mucho las novelas de aventuras de Julio Verne y de Emilio Salgari. Cuando era niño leía para entretenerme y divertirme. Si me aburría lo dejaba, así de fácil. En la etapa de juventud el asunto cambió y tuve que entrarle a las lecturas obligatorias. No solo a las que se estudian en el colegio o la universidad, sino a esos libros que hay que leerlos sencillamente porque el hecho de ignorarlos se considera pecado mortal. Todavía me encuentro con personas que me regañan por no haber leído nunca este o aquel otro libro. En esta etapa lo del gusto pasó a un segundo plano. Afortunadamente ya no me preocupa mucho ese asunto de las lagunas. El que no las tenga que arroje la primera piedra. Ahora lo único que leo por obligación, debido a mi trabajo, son las novedades que aparecen en el medio nacional, pero en los ratos libres he vuelto a leer como un niño, por placer y para entretenerme y divertirme.
-Ha cambiado su relación amorodio?
La lectura es una afición como cualquier otra y todos sabemos que las aficiones ni se aman ni se odian, solamente pasan por períodos en que se practican y períodos en que se abandonan. Nadie mantiene una afición con intensidad sostenida a lo largo de toda su vida. Siempre hay otras cosas que hacer y las prioridades, como los favoritos, siempre son cambiantes.
-¿Cuáles son sus escritores favoritos y por qué?En el mundillo literario tico es pública y notoria mi admiración por Camilo José Cela. Carlos Cortés y Tito Hurtado me la reclaman cada vez que me ven. Cela provoca tanta repugnancia y aversión que a veces creo que soy el único celiano de Costa Rica. Otros de mis favoritos son Hemingway, Steinbeck y Alberto Moravia. La razón es sencilla: estos escritores, como muchos otros que harían la lista larga, son capaces de retratar la vida de manera palpitante. En uno de sus ensayos Freud dijo que todos los temores se relacionan con la muerte. Alguna gente le tiene miedo a los animales o a la oscuridad porque se sienten amenazados, porque los hacen sentir en peligro de muerte. A mí me gusta darle vuelta a la frase y decir que lo único que nos gusta es estar vivos, es decir, a alguna gente le gusta leer, o bailar, o hacer deporte, porque con eso experimenta la maravillosa sensación de saberse vivos. Entre los nacionales admiro, también por su vitalidad, a don Joaquín, a don Beto, a Rodolfo Arias, a Sauma y a Luis Chaves.
"La gente lee por muchas razones: para entretenerse, para informarse, para enriquecer su vocabulario, para mejorar su ortografía, para tener de qué hablar o para no tener que hablar con nadie".Hay otros autores, como Alejo Carpentier, Carlos Fuentes u Octavio Paz, a los que uno admira por su gran cultura, su inteligencia y la complejidad, solidez de construcción y riqueza de contenido de su obra. Habría que mencionar además aquellos otros que son verdaderos orfebres del estilo, los que convierten la palabra escrita en una obra de arte de inagotables sensaciones como el poeta Vicente Huidobro, por poner solo un ejemplo. Insisto una vez más: este asunto de las listas de favoritos es muy complicado de manejar.
-Un libro que pueda leer varias veces y siempre descubrir algo nuevo sería..."El Quijote" o "Madame Bovary", por algo constantemente y sin importar el paso de los años continúan generando lecturas novedosas.
-Su libro tico favorito es..."Murámonos Federico", seguido de cerca por "Te acordás hermano" y "La hoja de aire". Don Joaquín Gutiérrez es para mí el punto que marca el antes y el después en la literatura costarricense.
"A uno no lo hace llorar un libro, lo hace llorar una página o, más bien, una situación, una emoción, un toque de fibra. Lloré en la última página de "Vamos para Panamá", en la graduación de la Escuela Normal de "A ras del suelo". Lloré al ver a la madre que se vuelve loca tras presenciar la violación de su hija en "La Ciociara".-El libro que le hizo llorar fue...
A uno no lo hace llorar un libro, lo hace llorar una página o, más bien, una situación, una emoción, un toque de fibra. Lloré en la última página de "Vamos para Panamá", en la graduación de la Escuela Normal de "A ras del suelo". Lloré al ver a la madre que se vuelve loca tras presenciar la violación de su hija en "La Ciociara". No lloré, pero me conmoví muchísimo con el final del Quijote y con el suicidio de "Madame Bovary". Tampoco llegué a las lágrimas, pero muchas de las páginas de "La Bitácora del Iluso" y de "Celebración de la inocencia" las leí con un gruesísimo nudo en la garganta.
-El libro que le hizo enamorarse fue...
Con ningún libro he llegado a tanto.
-El libro que le hizo reflexionar fue...."El retrato de Doryan Gray" de Oscar Wilde, las narraciones de Borges, Los versos satánicos de Rushdie, "Mundo Feliz" de Huxley y "1984" de Orwell, por citar algunos. Uno siempre reflexiona durante la lectura de cualquier libro.
-El libro que le hizo reír fue..."Los viajes de Gulliver" de Swift, todas las novelas de Enrique Jardiel Poncela y "La breve historia de todas las cosas" de Aguilera Carramuño.
-El libro que ni a su peor enemigo recomendaría es ...
Si lo menciono sería una recomendación. Cada vez que alguien dice que un libro es pésimo a uno le dan ganas de salir corriendo a leerlo. Mi gran amigo el poeta Mauricio Molina, que es un gran lector, dentro de su enorme biblioteca tiene una tabla dedicada a los peores libros que ha leído. La llama La Peoroteca y todos esos libros, solo por estar ahí, de verdad que dan ganas de leerlos.
La lectura
-¿Qué significa para usted la lectura?
"La lectura es una actividad importante de mi vida. No tan importante como mi familia o mis seres queridos, pero importante".Una vez vi un reportaje en televisión sobre los catadores de café, unos señores que pasan todo el día probando café y, a la salida del trabajo, ya con la labor cumplida, se van juntos a tomar un café. Algo similar me pasa a mí, porque la lectura es una actividad tanto de trabajo como de ocio. Pero no hay que exagerar y, por más importante que uno considere una actividad tampoco debe darle más importancia que la que realmente tiene. María Montero tiene un poema fantástico en que dice que la poesía no le importa más que conquistar a un hombre o dos, hacer una buena salsa de tomate natural o secar los cuerpos desnudos de sus hijas. Bellísimo ¿verdad? Cada vez que oigo a alguien decir que la literatura es lo más importante en su vida me acuerdo de los cuerpos de mis hijas. La lectura es una actividad importante de mi vida. No tan importante como mi familia o mis seres queridos, pero importante.
-¿Cuántos libros se lee en una semana, en un mes o en un año?Es variable. Como mínimo tengo que leerme uno por semana para el espacio de crítica literaria que tengo a cargo. Hay libros gordotes que me los leo de un tirón en una tarde de sábado y hay otros definitivamente intragables. Hay un libro como de 50 páginas que lo tengo empezado desde hace años y no hay manera que lo termine. Es la cosa más aburrida del mundo. Si solo aparecieran libros como ese uno se pasaría años sin leer nada.
"Lo que más leo son novelas y poesía. Leo pocos cuentos y nada, lo que se dice nada, de teatro. Me gustan mucho también las biografías, los testimonios y los libros de historia".-¿Cuál es su tema preferido de lectura?
El tema es lo de menos. Es más importante la aproximación y el tratamiento del tema. A veces con el mismo tema un autor es capaz de crear una maravilla mientras que otro acaba haciendo una obra digna de la peoroteca. Lo que más leo son novelas y poesía. Leo pocos cuentos y nada, lo que se dice nada, de teatro. Me gustan mucho también las biografías, los testimonios y los libros de historia.
-¿Cómo son sus visitas a las librerías? ¿Rápidas? ¿Disfruta de leer un poquito allí? ¿Se toma un café?
En las compra y ventas me quedo mucho rato viendo libros. En las librerías los libros los veo rápido y me entretengo más hablando con las personas conocidas que me encuentro. El café me lo tomo en otro lado.
-¿Qué lo hace comprar un libro, la portada, el título, los comentarios de amigos, las reseñas en periódicos?Incluyendo el precio, que se le olvidó mencionar, es una mezcla de todo eso que dijo.
-¿Tiene algún ritual a la hora de leer? ¿En dónde lee? ¿Cuál es su posición al leer? ¿Que hace primero? ¿Lee el índice, ojea por encima, empieza normalmente?Ningún ritual. Lo único que ocupo es luz, porque ni el ruido me molesta.
-¿Qué significa el libro objeto en su vida?
El libro como objeto no es importante. Ningún objeto es importante por sí mismo. Lo que los hace importantes es el significado que encierren. Tengo un catecismo escrito por Monseñor Thiel finamente empastado y con más de un siglo de antigüedad. Me lo regaló una tía abuela muy viejita poco antes de morirse. Es un libro objeto importante para mí, pero no por ser libro ni por ser objeto. También sería importante un jarro de lata si mi tía me lo hubiera dejado en vez del libro. El objeto no es importante, lo importante es el recuerdo de la tía.
La lectura es siempre sorpresa, pero la relectura solo puede desembocar en un auténtico descubrimiento o en una auténtica desilusión. Cada vez que releo Tom Sawyer vuelvo a tener diez años.-¿Le gusta releer?
Sí, mucho. La lectura es siempre sorpresa, pero la relectura solo puede desembocar en un auténtico descubrimiento o en una auténtica desilusión. Cada vez que releo Tom Sawyer vuelvo a tener diez años.
-¿Tiene alguna lista donde apunta sus lecturas?
No. ¿Para qué? Eso sería como tener una lista de la gente que uno va conociendo. Los que se recuerdan para siempre, sean libros o personas, es porque se lo merecen y los que se olvidan por algo será.
-¿Tiene algún grupo de amigos con los que comparte su lectura? ¿Le gustaría tenerlo?
Sí, conozco gente con la que solo hablo de libros. Naturalmente también conozco gente con la que hablo solo de perros, solo de trabajo o solo de política. Hay unos con los que se puede y se disfruta hablar de todo, esos son los verdaderos amigos.
-¿Porqué cree usted que la gente lee? ¿Porqué le gusta a usted leer?La gente lee por muchas razones: para entretenerse, para informarse, para enriquecer su vocabulario, para mejorar su ortografía, para tener de qué hablar o para no tener que hablar con nadie. Cada persona que entra a una librería va en busca de un tipo de satisfacción diferente. La popularidad de los libros de autoayuda nos muestra que también mucha gente lee para buscarle solución a sus problemas de inseguridad.
"A mí me gusta leer porque desde chiquitillo me acostumbré. David Hume dice que la conducta de los hombres se rige más por la costumbre que por la razón. A lo mejor es cierto".A mí me gusta leer porque desde chiquitillo me acostumbré. David Hume dice que la conducta de los hombres se rige más por la costumbre que por la razón. A lo mejor es cierto.
-¿Qué papel ocupa la lectura en su vida?
Me parece que ya lo contesté. ¿Se acuerda de los cuerpos de mis hijas?
-¿Si tiene un día de descanso cuanto tiempo dedica a leer?
Es variable. Naturalmente depende de si estoy solo o acompañado. Es una descortesía ponerse a leer cuando uno está con alguien. Es algo así como cuando uno va a comer a un restaurante con un grupo y se pasa todo el rato con la mirada fija en el tele.
Personajes literarios
-¿Personajes que hayan formado parte de su vida?
"Hay personajes que llegan para quedarse. Estaba en la escuela primaria cuando leí "Mi madrina" de Carlos Luis Fallas, y a esa señora seca, callada, que masticaba maíz mientras rezaba el rosario porque en la casa no había nada que comer, la recuerdo como si la hubiera conocido".Muchos. Hay personajes que llegan para quedarse. Estaba en la escuela primaria cuando leí "Mi madrina" de Carlos Luis Fallas, y a esa señora seca, callada, que masticaba maíz mientras rezaba el rosario porque en la casa no había nada que comer, la recuerdo como si la hubiera conocido.
-¿El personaje con que usted lloró, o lo hizo reír o lo hizo asustarse? ¿El personaje que sintió más vivo?Al personaje que sentí más vivo fue a un difunto. El difunto Matías Pascal de la novela de Pirandello. Con ese hombre uno se ríe al verlo cuando se pone a cazar ratas en la biblioteca, llora al ver que su madre y su única hija de apenas un año se le mueren el mismo día, se vive luego con él la desesperación y la esperanza, la aventura y la monotonía. Un personajazo.
-¿Personaje del que se enamoró?Ahora que hablo de Matías Pascal, creo que yo, al igual que él, me enamoré de Adriana Paliari, una muchachita que era casi una niña pero que vestía como una señora mayor y trataba de mantener un poco de dignidad en la casa que compartía con su abuelo ridículo, su cuñado que era un hampón y la señorita Caporale vieja, fea, arruinada y borracha. Adriana, joven que se comporta como vieja, pobre y digna, remendada y elegante, romántica y tímida, está tan cargada de contradicciones que acaba siendo un magneto con los dos polos activados.
-¿Personaje que lo hizo sufrir?Me hizo sufrir mucho Homais, el farmacéutico de "Madame Bovary". Es un tipo que cae mal de primera entrada. Tan hablador, tan presumido, lo vi siempre como un hombre peligroso y repugnante y supuse que sería él quien acabaría desatando la desgracia. El final no fue su culpa, pero sigue siendo un personaje antipático, una presencia molesta y peligrosa con la que el lector sufre solo por saberlo cerca.
-¿Personaje que admira?A Federico el de "Murámonos Federico". Queda sin un cinco hundido en deudas, se le enferma la esposa, lo deja la querida, se le muere el único amigo, su hijo abandona los estudios, la hija se le casa con el primer noviecillo para salir huyendo de la casa, se enferma del corazón y la compañía bananera lo acorrala para quitarle una finca que era su vida y, aún así, a pesar de que la vida se le está cayendo a pedazos, mantiene un gran sentido del humor y una dignidad indoblegable. Federico es algo así como el Santiago de "El viejo y el mar" pero multiplicado por mil.
-¿Personaje al que teme?Le llegué a coger miedo a don Vasco, el de "La ruta de su evasión" de Yolanda.
-¿Personaje al que desearía conocer o vivir algún episodio de su vida?Son dos polos opuestos, pero imagino que sería memorable el poder compartir una conversación sobre literatura en una cantina de mala muerte con El marqués de "Te acordás hermano" o una conversación sobre lo que sea en una cena por todo lo alto con Lord Henry Wotton, el de "El retrato de Doryan Gray".