125 años del nacimiento de Lisímaco Chavarría

Sus versos trascendieron las fronteras locales y nacionales y su nombre tiene un lugar en la historia de la literatura. Esa es la dimensión del poeta costarricense, benemérito de las letras patrias, Lisímaco Chavarría , a quien el pueblo ramonense recuerda al cumplirse 125 años de su nacimiento, a partir de este sábado 10 de mayo.

Y es que la fama de “tierra de poetas” de este cantón tiene sus raíces a finales del siglo XIX precisamente cuando personas de la estatura literaria de Chavarría, tal y como se consigna en un estudio realizado en 1997 por don Trino Barrantes Araya, titulado Lísimaco Chavarría: Procesos de Simbolización en su poética.

La comunidad ha volcado la atención en esta fecha y las instituciones locales han preparado un amplio programa que inició a las 9:00 de la mañana en el Parque del cantón, con un desfile organizado por la Asociación que lleva su nombre y la entrega de flores en el lugar donde nació.

Yo soy campesino ... las montañas

embalsamaron mi niñez

riente;

aprendí las flautas de la fuente

y de las aves églogas extrañas.

 

En la tarde, en el Centro Cultural José Figueres, organizó un conversatorio con la participaciópn del poeta ramonense Carlos Villalobos y la filóloga de la Universidad de Costa Rica Sonia Jones moderado por la filóloga ramonense Mayra Herra, al que fueron invitadas autoridades culturales y la comunidad.

Además, se encuentran en exposición en el Centro Cultural José Figueres, en la ciudad de San Ramón, varios libros de Lisímaco y una colección de su poesía publicada entre 1906 y 1913 en la prestigiosa revista de cultura “Páginas Ilustradas”. Esta exposición fue posible gracias al apoyo de la Biblioteca Nacional.

Para completar las actividades se ha convocado al Certamen Ramonense de Poesía “Lisímaco Chavarría Palma”, organizado por el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer con el apoyo de académicos de la Sede de Occidente, cuyo fallo se dará a conocer el 27 de agosto de 2003, fecha en que se cumplen 90 años de la partida terrenal del poeta. En este un acto se incluirá la tradicional visita al cementerio para llevarle flores a su tumba, tal como el poeta lo pidió en su poema "Anhelos hondos".

Sus obras:

Orquídeas (1904)

Nómadas (1906)

Desde Los Andes (1907)

Palabras de la momia (1919)

Manojo de guarias (1913)

Poesías (1940)

Semblanza del insigne poeta ramonense Lisímaco Chavarría Palma en el 125 aniversario de su nacimiento.

Fidelina Jiménez Vásquez

Asesora de Español ( Dirección Regional de San Ramón)

Nació en San Ramón el 10 de mayo de 1878, , en un modesto hogar que tenía su asiento cerca del cementerio de la ciudad. Hijo de Eduardo Chavarría y Teresa Palma.

Desde muy niño sintió gran admiración por la naturaleza, por eso se deleitaba vagando por la campiña ramonense de ese entonces.

En su juventud se dedicó a la pintura y a la escultura, como medio para ganarse la vida en un ambiente hostil a las manifestaciones literarias. También fue relojero, y además maestro en una escuela de Tabarcia de Mora y en Santa Rosa de Nicoya. Laboró en sus últimos diez años en la Biblioteca Nacional.

En medio de sus labores no dejaba de escribir poesía. En 1909 obtuvo el galardón La Flor Natural en los juegos florales de Costa Rica y dos Menciones Honoríficas. Este premio nacional, marca la consagración de Lisímaco como poeta de una época y lo lanza a internacionalmente mediante el reconocimiento de figuras tan prestigiosas como Rubén Darío, Magallanes Moure, Manuel Ugarte, Ismael Urdameta, José Enrique Rodó, quienes se convirtieron en sus amigos epistolares.

Sus primeros escritos, debido a su timidez, los esconde bajo el nombre de Rosa Corrales de Chavarría, su primera esposa.

El gran mérito de Lisímaco Chavarría Palma consiste en que nunca se dejó tentar por la experimentación de simples formas tributarias de las influencias extranjeras, sino que adaptó su interés poético a lo nuestro, su origen, su pueblo, su madre, tres partes fundamentales sobre las cuales se levanta el universo de su poesía; rescató, como experto paisajista, nuestros colores, nuestra gente y nuestras tradiciones.

Siempre vino del campo y para morir escogió su propia ciudad natal, el regazo de su madre antes que el abrazo de su amante, el sonido de los chicharras y el amor de los ríos, antes que la alegría vana de la ciudad.

En el poema de 1907 “Vengo del campo”, había señalado su condición de campesino, que nunca abandonó:

Yo soy campesino ... las montañas

embalsamaron mi niñez

riente;

aprendí las flautas de la fuente

y de las aves églogas extrañas.


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