"La historia de Ixquic", de Ruben Pagura
Por Seidy Araya
La historia de Ixquic, un excelente montaje dramático de Rubén Pagura, ha
deleitado al público josefino durante varios meses. Se inspira en relatos del Pop Vuh*, pero abre espacio a la imaginación e inventiva de Pagura.
Alrededor de la mágica figura de Ixquic, la virgen madre de la espiritualidad maya, el cantautor teje las aventuras de los demás personajes y otorga unidad a la obra.
Pagura, como narrador, único intérprete, cantante y bailarín solo ha requerido de la versatilidad de su voz, la flexibilidad corporal y de la música ejecutada por el mismo, para lograr una magnífica caracterización de varios personajes y múltiples peripecias. La elección de los instrumentos musicales es muy congruente. Los de percusión son de origen ancestral y la elección de la flauta se ajusta a los hábitos de Un Cerbatanero, Ixbalanque
y sus hijos que son flautistas. La misma actividad histriónica múltiple de Pagura recuerda los variados talentos de Un Cerbatanero, Ixbalanque y sus hijos que son músicos, orfebres, deportistas, pensadores?
Basada en los relatos del mítico Popol Vuh, La historia de Ixquic se estrenó en 1991 y desde ese momento se ha presentado en toda América, España e, incluso, Egipto. Ha recibido desde aplausos y buenas críticas hasta el premio al mejor espectáculo extranjero en vivo, en el Festival Internacional del Cairo.
Ixquic es la joven hija del señor Kuchumakik, amo del inframundo, quien es fecundada por la saliva de Un Cerbatanero, Ixbalanque en su mano. Este es un dios solar y del maiz, quien lucha contra el poder de la oscuridad, la enfermedad y la muerte, residentes en Xibalba, el mundo subterráneo. Pero no todo es mal en el infierno maya. De allí surge la vida que porta Ixquic en su vientre.
En el Pop Vuh, la función de Ixquic se limita a dar a luz a Hunahpu e Ixbalanque. No se conocen el resto de su vida ni su destino final. En la versión de Pagura, Ixquic resulta cortejada por Siete Guacamaya o Vucub Caquix. Aunque el dios Guacamaya es personaje de un episodio del Pop Vuh, nunca corteja a Ixquic. Es el primer Hun Hunahpu el encargado de destruirlo por ser orgulloso en demasía. Su brillante plumaje lo hacía creerse no solo hecho de piedras preciosas, sino también imaginaba ser el sol y la luna juntos. Debía desaparecer para dar paso al verdadero sol, Hun Hunahpu hijo. Al morir se convierte en Venus, el astro que anuncia el amanecer y el atardecer. En el montaje de Pagura son los hijos de Ixquic los que destruyen a Vucub Caquix para salvar a Ixquic.
En el Pop Vuh, únicamente Hunahpu e Ixbalanque descienden a Xibalba. En tanto que en La historia de Ixquic, la joven madre tiene que volver a Xibalba y sus lágrimas sobre las cenizas de sus hijos, los resucitan. En el Pop Vuh lo hace el agua de un río.Los hijos de Un Cerbatanero y de Ixquic, como el sol y el maiz, vencen las tinieblas de las profundidades terrestres y aparecen para sustentar la vida humana. Ademas, Ixquic logra mayor producción de maiz al salir a la superficie, huyendo del castigo de su padre por estar soltera y embarazada. Es diosa de la fecundidad y como compañero del sol, es la luna.
En el Pop Vuh los episodios de Un Cerbatanero, Ixquic y sus hijos, Hunahpu
e Ixbalanque -o su hijo único en algunas versiones-, así como otros relatos
recogidos en el montaje de Pagura, tienen un caracter fragmentario y a
veces inconcluso, a causa del origen oral del libro. Sin embargo, el
cantautor los completa y cohesiona para adaptarlos al gusto moderno. Por
ejemplo, el relieve que adquieren el brujo Shikiripat y su hijo, como
futuro suegro y esposo de Ixquic en el Inframundo, está ausente en el Pop
Vuh, pero sirve para redondear las desventuras de la muchacha y subrayar su
derecho a elegir libremente a su amado.Otro mecanismo encaminado a obtener coherencia, es la actualización de los
mitos. Sin forzarlos, Pagura sugiere las situaciones de violencia que han
azotado a Guatemala durante las últimas décadas del siglo XX, las cuales,
aunque aminoradas, aún prevalecen. Así, la situación inicial de la ver
sion de Pagura -ausente en el Pop Vuh--, dibuja a Un Cerbatanero Ixbalanque
tratando de raptar a Ixquic para cambiarla por su padre y otros compañeros
que han sido atrapados por los soldados del Infierno. Las desapariciones
de personas, la represión contra los campesinos y los muchachos rebeldes se
denuncian como acción de los malignos de Xibalba. En ese sentido, la
victoria de Ixquic y de Un Cerbatanero, Ixbalanque, resultan emblemas de la
lucha por la libertad y la justicia en el mundo de hoy.El mito de Ixquic lanza también un mensaje ecológico. La creencia maya en
el nahual (el doble de la naturaleza que acompaña a los humanos), como le
sucede a Ixquic que se convierte en venadita en la obra de Pagura -no en el
Pop Vuh- nos compele a velar por la riqueza natural.Existe asimismo un mensaje en pro de las mujeres, Izquic es un ejemplo de
transgresión a las normas opresivas del Xibalba, un prototipo de madre sola
que lucha por sus hijos y conduce a los personajes a un desenlace feliz,
donde los puros vencen a la maldad. Su mito ensena que de la adversidad
puede surgir lo positivo, sin dicotomías irreconciliables.La historia de Ixquic comprueba, una vez mas, la vitalidad inspiradora del
Pop Vuh.---------------
* El Pop Vuh es generalmente conocido como Popol Vuh. Seidy Araya ha
demostrado que el primero es el nombre que le corresponde.