Los escritores opinan sobre posible guerra
Estamos a un paso de la Tercera Guerra y millones se manifiestan en las calles, unos con pancartas, otros con manifestaciones masivas, los escritores tomaron sus "mejores armas": las palabras.
Lea los artículos y ensayos que importantes escritores del mundo crearon para manifestar su opinión sobre la guerra que nos amenaza.
Paulo Coehlo:
Armas de destrucción masiva: una guía práctica
Paulo Coelho
Considerando que el presidente de la república del país más poderoso del planeta debe ser responsable de sus acciones, y que sabe lo que está diciendo, a pesar de sus ojos (¿no se han fijado en sus ojos? ¡pues háganlo!). Yo, un escritor brasileño que vive de su lucha diaria con las palabras y que no tiene mayores conexiones con los servicios de espionaje, ni con los mecanismos de inspección, los dossiers secretos o las informaciones privilegiadas, pero que es capaz de leer los diarios con un razonable nivel de comprensión, tengo la solución definitiva de cómo localizar las armas de destrucción masiva escondidas por Irak. Por estas informaciones, pretendo cobrar un precio.Como localizar las armas:
1]Todos los inspectores que se encuentran en Irak deben hacer sus maletas, pagar la cuenta del hotel y dirigirse al aeropuerto de Bagdad.
2]Allí deben comprar un billete bussines class para Washington. Un stress bussines class para que tengan tiempo de descansar, ya que el vuelo tendrá varias escalas.
3] Una vez llegados a Washington, deben tomar el primer autobús que les lleve al Cuartel General de la Central Inteligence Agency, también conocida bajo el nombre de CIA. La dirección se encuentra en la listín telefónico de Virginia.
4] Ya en la sede de la CIA, y provistos del respectivo mandato de inspección de las Naciones Unidas, deben solicitar todas las fotografías, informaciones y documentos que actualmente están siendo suministrados al Sr. George W. Bush. Son estos documentos, con la localización precisa de cada uno de los escondrijos, los que permiten al Sr. Bush garantizar que Irak posee un arsenal capaz de destruir el planeta.
5] Una vez en posesión de estos documentos, deben volver a Irak (también en bussiness class, porque tienen que llegar allí descansados) y dirigirse inmediatamente a los lugares indicados en las fotografías. Saddam Hussein no podrá continuar negando la evidencia, y destruirá su arsenal, temiendo que el mundo se vuelva en su contra.
6] En el caso de que la CIA no tenga los documentos y fotografías en cuestión, los inspectores deben dirigirse a la Casa Blanca en Washington, yendo directamente a la habitación del Sr. George W. Bush. Por el camino, deben evitar mantener contacto con los millares de manifestantes americanos que, el día 15 de febrero de 2003, hicieron una gran manifestación contra la guerra en Irak.
7] Si el Sr. George W. Bush no coopera con los inspectores de la ONU, deben buscar el material debajo de su cama. Si no lo encuentran, tendrán que dirigirse al psicoanalista del referido ciudadano, dotados de un mandato del Consejo de Seguridad y con la siguiente pregunta: "¿tiene un hijo que terminar el trabajo de su padre?". En el caso de que la respuesta sea afirmativa, por favor avísenme enseguida: mi padre era ingeniero civil y cuando se jubiló posiblemente dejó algunas obras para que su sucesor las terminara. En el caso de que la respuesta sea negativa, exigir al psicoanalista - en nombre de la ONU, de los EUA y del mundo entero - que medique a su paciente para que no constituya una amenaza para su país y para su planeta.
Con relación al precio:
Una vez expuesta esta línea de acción que juzgo infalible, solicito que los miles de millones de dólares que se gastarían en una eventual guerra sean divididos de la siguiente manera:
50% (cincuenta por ciento) para ayudar a los pobres del Brasil, ya que nuestro presidente está luchando contra un déficit presupuestario muy grande, y el autor de la idea "Mass destruction weapons: a practical guide"" es un brasileño.
40% (cuarenta por ciento) para África.
9% (nueve por ciento) para Europa, que se balanceó pero no cayó - por lo menos hasta el día en que estoy escribiendo este artículo.
1% para que se escriba una bonita biografía de Tony Blair, con traducción en 40 lenguas, tapa dura, fotografías a color - en la que se explique el gran líder que es, un hombre inteligente, importante, carismático, guapo, encantador. Esto bastará para que se quede contento en su rincón, ya que sus fantásticas cualidades han sido reconocidas.
Finalmente:
Es importante añadir lo siguiente: cuando se refieran a la guerra, por favor no generalicen diciendo "los americanos quieren atacar al Irak". Ya cometimos este error antes diciendo, "los serbios son carniceros", "los brasileños son perezosos" o "los iraníes son fundamentalistas". Los que quieren atacar Irak son los políticos en torno al Sr. George W. Bush, los huérfanos de la Enron & Co. El pueblo americano es plenamente consciente de lo que está sucediendo, y así como consiguieron detener la guerra en Vietnam, tal vez consigan que el psicoanalista de Bush, a falta de explicaciones convincentes, le recete un calmante que acabe con la pesadilla.
Eduardo Galeano:
Eduardo Galeano
Sus mejores críticas son:Para decir no
El presidente del planeta anuncia su próximo crimen en nombre de Dios y de la democracia.Así calumnia a Dios. Y calumnia, también, a la democracia, que a duras penas ha sobrevivido en el mundo a pesar de las dictaduras que los Estados Unidos vienen sembrando en todas partes desde hace más de un siglo.
El gobierno de Bush, que más que gobierno parece un oleoducto, necesita apoderarse de la segunda reserva mundial de petróleo, que yace bajo el suelo de Irak. Además, necesita justificar el dineral de sus gastos militares y necesita exhibir en el campo de batalla los últimos modelos de su industria armamentista.
De eso se trata. Lo demás, son pretextos. Y los pretextos para esta próxima carnicería ofenden la inteligencia. El único país que ha usado armas nucleares contra la población civil, el país que descargó las bombas atómicas que aniquilaron Hiroshima y Nagasaki, pretende convencernos de que Irak es un peligro para la humanidad. Si el presidente Bush ama tanto a la humanidad, y de veras quiere conjurar la más grave amenaza que la humanidad padece, ¿por qué no se bombardea a sí mismo, en vez de planificar un nuevo exterminio de pueblos inocentes.
La humanidad está harta de que sus asesinos la usen de coartada. Y está harta de llorar a sus muertos al fin de cada guerra: esta vez quiere impedir la guerra que los va a matar.
Para vender sus guerras, el Mercado siembra miedo. Y el miedo crea clima. La televisión se ocupa de que las torres de Nueva York vuelvan a derrumbarse todos los días. ¿Qué quedó del pánico al ántrax? No sólo una investigación oficial, que poco o nada averiguó sobre aquellas cartas mortales: también quedó un espectacular aumento del presupuesto militar de Estados Unidos. Y la millonada que ese país destina a la industria de la muerte no es moco de pavo. Apenas un mes y medio de esos gastos bastaría para acabar con la miseria en el mundo, si no mienten los numeritos de las Naciones Unidas.
Cada vez que el Mercado da la orden, la luz roja de la alarma parpadea en el peligrosímetro, la máquina que convierte toda sospecha en evidencia. Las guerras preventivas matan por las dudas, no por las pruebas. Ahora le toca a Irak. Otra vez ese castigado país ha sido condenado. Los muertos sabrán comprender: Irak contiene la segunda reserva mundial de petróleo, que es justo lo que el Mercado anda precisando para asegurar combustible al despilfarro de la sociedad de consumo.
Espejo, espejito: ¿quién es el más temido? Las potencias imperiales monopolizan, por derecho natural, las armas de destrucción masiva.
En tiempos de la conquista de América, mientras nacía eso que ahora llaman Mercado global, la viruela y la gripe mataron muchos más indígenas que la espada y el arcabuz. La exitosa invasión europea tuvo mucho que agradecer a las bacterias y los virus. Siglos después, esos aliados providenciales se convirtieron en armas de guerra, en manos de las grandes potencias. Un puñado de países monopoliza los arsenales biológicos. Hace un par de décadas, Estados Unidos permitió que Saddam Hussein lanzara bombas de epidemias contra los kurdos, cuando él era un mimado de Occidente y los kurdos tenían mala prensa, pero esas armas bacteriológicas habían sido hechas con cepas compradas a una empresa de Rockville, en Maryland.
En materia militar, como en todo lo demás, el Mercado predica la libertad, pero la competencia no le gusta ni un poquito. La oferta se concentra en manos de pocos, en nombre de la seguridad universal. Saddam Hussein mete mucho miedo. Tiembla el mundo. Tremenda amenaza: Irak podría volver a usar armas bacteriológicas y, mucho más grave todavía, alguna vez podría llegar a tener armas nucleares. La humanidad no puede permitir ese peligro, proclama el peligroso presidente del único país que ha usado armas nucleares para asesinar población civil. ¿Habrá sido Irak quien exterminó a los viejos, mujeres y niños de Hiroshima y Nagasaki?
Paisaje del nuevo milenio:gente que no sabe si mañana encontrará qué comer, o si se quedará sin techo, o cómo hará para sobrevivir si se enferma o sufre un accidente;
gente que no sabe si mañana perderá el empleo, o si será obligada a trabajar el doble a cambio de la mitad, o si su jubilación será devorada por los lobos de la bolsa o por los ratones de la inflación;
ciudadanos que no saben si mañana serán asaltados a la vuelta de la esquina, o si les desvalijarán la casa, o si algún desesperado les meterá un cuchillo en la barriga;
campesinos que no saben si mañana tendrán tierra que trabajar y pescadores que no saben si encontrarán ríos o mares no envenenados todavía;
personas y países que no saben cómo harán mañana para pagar sus deudas multiplicadas por la usura.
¿Serán obras de Al Qaeda estos terrores cotidianos?
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Antonio Gala:
El señor de los bichos
FRANCISCO UMBRALPor descontado que la izquierda trata de capitalizar en su favor el griterío español contra la guerra y el chapapote. Y por supuesto que el PP sostiene que Aznar fue a Crawford a aplacar la rabia espumeante de Bush. Pero lo primero sucedió, y lo segundo, no. Al botones recadero de Bush el sombrero tejano no le sienta: ni México ni Chile le hicieron puñetero caso. Está claro que la gente de a pie quiere la paz. Le parece bien que cambie el régimen de Sadam, parecido a Bush sólo que menos armado. Pero le parece mal que un pueblo, a la fuerza, lleve sufriendo doce años la idiotez y la codicia de los políticos, y que ahora vaya a morir en una guerra que aumentará el terrorismo. Esa es la única verdad. Lo demás son volutas barrocas para ocultar la mierda.Y hiede.
Pues claro que estamos con las multitudes, las pancartas y la guerra a Sadam Husein, que nos la va a hacer él a nosotros. Los inspectores ya le han encontrado misiles, pero se niega a destruirlos.Cuando decimos no a la guerra queremos decir, por el revés de la pancarta, no a la guerra de Sadam Husein, el señor de los bichos.
Porque a uno le parece que el de la boina, o sea el señor de los bichos, tiene sobradas razones para hacer una guerra a Estados Unidos y a todo Occidente. Pero, por favor, que nos haga una guerra normal, una guerra higiénica, ahora que los estados modernos han llegado a la perfección de la guerra impersonal, donde los soldados son invisibles dentro de sus máquinas y el arma, perfeccionadísima, se justifica sólo por su eficacia, sin necesidad de colgarle lacitos patrióticos. El Oriente fatal, que no se ha dado cuenta de nada de esto, nos va a hacer una guerra rara, que es la que domina el señor de los bichos. Una guerra con mosquitos, ántrax, suicidas, sprais y laca para dejarnos un ojo de cristal. Contamos con la guerra de Sadam, pero no una guerra tan rara, tan medieval, que va a ser la guerra del señor de los mosquitos. Habíamos llegado al crimen perfecto de la batalla y el tío de la boina nos devuelve a una guerra sucia, guarra, sin desinfectantes. Sadam quiere acabar con Occidente pero quiere acabar uno a uno, poniéndoles una vacuna letal a nuestros soldados.
Eso no está en el punto 1.441 de Naciones Unidas y es otra maña que se ha buscado el moro para acabar con Manhattan, la penicilina, la exploración espacial y el nuevo periodismo. Qué asco de guerra la que nos prepara Sadam. Asia tiene derecho a una guerra, a su guerra, pero, por favor, que no salgan ahora con una guerra de hormigueros, heridas infectadas y picotazos mortales. Se alcanza un nivel de la guerra como se alcanza un nivel de la música y después de Bach no se puede volver al tam/tam africano, como después de la bomba de hidrógeno y de Naciones Unidas no se puede volver a la cabra de la Legión ni a la guerra sin papeles, esa guerra de indocumentados que prepara Sadam, según han descubierto los inspectores.
Occidente ha vivido mucho y puede soportar otra guerra mundial, la que ahora postulan las pancartas en las calles de Madrid, pero cada siglo tiene su nivel. Nuestro nivel actual es la guerra higiénica. Esto no es una cuestión de ideologías sino de principios, como lavarse las manos después de magrear a la chai. Contra lo que en realidad se levantará Europa no es contra los misiles sino contra los mosquitos. Lo que más teme uno no es la pinarada de bombas en torno a las ciudades sino la plaga asquerosa del señor de los bichos, que nos va a mandar avispas atómicas, abejas de miel cruel y suicidas dopados de mierda. Los que se lanzaron contra las Torres de Manhattan eran unos analfabetos fatalizados por su ignorancia y por las promesas lúbricas de Mahoma. Al siglo XXI le toca su guerra mundial, pero esa guerra que reclaman los progres, rechazando la guerra occidental, es un ventarrón de pestes agavilladas, un galpón de mosquitos envenenados, una mierda de guerra sin grandeza ni retórica ni heroísmo. Quizá es mejor que principie la batalla Occidente marcando el nivel de guerra higiénica que es la que ya se hizo en el Golfo y la que volverá a hacerse. Venga ya la guerra mundial, pero con un cuarto de hora, después del crimen, para lavarse las manos.
Günter Gass:
Grass dice que Bush mantiene la postura mas anti-estadounidense
El escritor alemán y premio Nobel de Literatura 1999 Gunter Grass, lamentó "profundamente" que "Europa no hable con una sola voz y se oponga" a la guerra en IrakEstas son sus palabras: "La presión económica de Estados Unidos hacia otros países para que le apoyen en la guerra es totalmente cierta, se va a comprar a Turquía e Israel, porque siempre han buscado aliados con los medios más variopintos".
Sin embargo, Grass precisó que su discurso sobre esta cuestión tiene lugar "como ciudadano", pues la literatura "siempre será comprometida, aunque sea del lado opuesto"
No olvidó una mención al nazismo y la persecución de judíos y gitanos durante este régimen, un periodo que aborda en su último libro, "A paso de cangrejo", aunque desde la perspectiva de los alemanes desplazados de los territorios que pasaron a manos de Rusia y Polonia tras la II Guerra Mundial
Para el escritor "las víctimas han sido relegadas", y aunque lamentó haberse demorado en escribir esta obra, cree que "no es demasiado tarde" y se alegró de la acogida que ha recibido.
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En una entrevista con la agencia DPA, Günther Grass desenfundó una ironía sutil al señalar que "lo de Bush es una tragedia shakespereana en forma trivial" en la que "un hijo quiere demostrarle algo al padre". Para el autor de El rodaballo y El tambor de hojalata, desde la desaparición de la Unión Soviética, la falta clara de un enemigo confunde a muchos políticos en EE.UU. "Estuvieron buscando un nuevo enemigo y ahora creen haberlo encontrado. Esto es algo que limita el pensamiento político", concluyó el escritor en relación al lugar en donde la administración Bush ubica a Saddam Hussein."Aquellos que con mucha razón expresaron con valor su negativa a una guerra contra Irak, deben tener ahora la valentía de combatir las raíces del mal con una política de desarrollo sensata", dijo Grass. El escritor, hay que recordarlo, acompañó hace diez días al jefe de gobierno alemán, Schroeder, en su último acto de campaña.
Grass (75) profundizó su filosofía: "Si a los países del llamado Tercer Mundo se los mantiene en la dependencia, no se les abren los mercados, se expolian sus recursos naturales sin que puedan generar sus propios beneficios, entonces de la frustración nacerá la rabia, después el odio, y del odio se pasa al terrorismo. Es un error creer que al terrorismo se lo puede combatir sólo con armas".
"Occidente no puede empezar a derrocar militarmente a dictadores sólo porque no les gustan. Pakistán es una dictadura por lo menos tan perniciosa como la iraquí y dispone de armas nucleares. A nadie se le ocurriría empezar una guerra contra este país", concluyó el escritor.
Susan Sontag:
Susan Sontag en una entrevista manifestó estas opiniones:
"Después del 11 de septiembre, Bush empleó un lenguaje que recordaba al de la yihad: nosotros encarnamos la civilización, el bien está de nuestra parte, y, por tanto, estamos obligados a emprender una cruzada contra el mal. Además, se intimidó a los disidentes mediante el procedimiento de proclamar que oponerse a la guerra equivalía a ser antipatriota. Los atentados han servido de coartada para transformar la política exterior norteamericana en un imperialismo agresivo. Y en estos momentos ya existe un plan para rehacer Oriente Próximo.Buena parte de los militares norteamericanos no aprueba el ataque contra Irak, por dos razones. La primera, porque desconfían de las posibilidades reales de gestionar la posguerra restableciendo una especie de nuevo sistema colonial. La segunda, porque saben de sobra que Sadam Husein no tiene nada que ver con Al Qaeda. Quizá la propaganda de Bush haya logrado crear confusión entre los ciudadanos de a pie. Las élites políticas están al tanto, sin embargo, de que el objetivo de este conflicto no tiene que ver ni con el terrorismo ni con el petróleo. Osama Bin Laden sigue vivo, pero la caza al terrorista parece haber sido abandonada. En cuanto al petróleo, sería el premio, la recompensa. Lo que de verdad está en juego es el control de Oriente Próximo, un nuevo reparto de influencia y de poder. "
Juan Goytisolo:
El español Juan Goytisolo opina:"Hoy encontramos a Bush por un lado, a Sharon por el otro, a Putin más allá y, por último, a Bin Laden. Son como los cuatro jinetes del Apocalipsis. No se puede generalizar, hablar de una respuesta similar en todo el mundo árabe. En cualquier caso, si hay un ataque contra Irak, la reacción será muy viva por parte de la población. No hay que olvidar que, para los árabes, Bagdad es como Atenas o Roma para los europeos. La afinidad cultural, afectiva, es muy intensa. En cuanto a la reacción en concreto, es difícil de prever. Lo único que se puede dar por seguro es que el ataque no contribuirá a arreglar los problemas de la región. Una región que, por cierto, tiene necesidad de todo, excepto de un nuevo conflicto.
El terrorismo internacional del que hablan los responsables gubernamentales cubre realidades muy diferentes. Todo atentado terrorista debe ser condenado. Pero existe un largo camino entre eso, y declarar, como hicieron Aznar y su antiguo ministro de Asuntos Exteriores, que comprendían a Sharon porque en España se padece a ETA. En realidad, estaban colocando a una organización terrorista en el mismo lugar que a los palestinos, una población sometida durante décadas a una ocupación militar.":::::::::::
Norman Mailer:
Norman Mailer destacó:
"No hay pruebas contundentes que justifiquen una guerra contra Irak", dice Norman Mailer.
De gira por Alemania y otros países de Europa junto con su esposa, Norris Church, y el escritor y periodista George Plimpton, Mailer señaló que los planes del presidente Bush de atacar Irak son "un juego muy peligroso". Para el autor de Los desnudos y los muertos, de un ataque a Bagdad "no resultará una guerra buena".
Cerca de los 80 años, Mailer destacó además la posición del canciller alemán Gerhard Schroeder, quien a su juicio dio muestras de "coraje" en las últimas semanas, al oponerse públicamente a que su país participe de una intervención armada detrás de Estados Unidos. Para Mailer, no hay pruebas contundentes que justifiquen una guerra. "Se trata de asegurarse el control de los pozos petroleros en Irak", opinó. Mailer dijo además que con las amenazas de Bush contra Irak "se quiere subrayar el liderazgo mundial que EE.UU. quiere tener en el mundo".
No es ésta la primera vez que el célebre escritor norteamericano opina en contra de Bush. Para el primer aniversario de los atentados del 11-S, el suplemento Zona de este diario publicó una larga entrevista al escritor donde, entre otras cosas, decía: "Es como si en algún momento de su vida, Bush hubiera decidido que, para dirigirse a la mayoría de los norteamericanos, no hay que razonar sino apretar los botones correctos. Normalmente, un presidente como él sería un hazmerreír".
Arturo Pérez-Reverte opina:
El escritor y periodista español Arturo Pérez-Reverte se pronunció contra la guerra durante la presentación de su más reciente novela en Milán, donde afirmó: "Estados Unidos es una potencia arrogante y analfabeta y Europa es su parásito".
Pérez-Reverte, quien el pasado 23 de enero obtuvo el sillón T de la Real Academia de la Lengua, aseguró que Europa tiene una obligación histórica, en referencia a la necesidad de crear una moral común contra la guerra, resultado del aprendizaje de sus propios errores históricos.
Durante la presentación en la ciudad italiana de Milán de su última novela, La reina del Sur, Pérez-Reverte hizo una reflexión sobre sus novelas, en las que habla del ser humano enfrentado a un mundo hostil, algo que el escritor considera que aprendió gracias a su experiencia como corresponsal de guerra.
"Durante veinte años he contado lo que veía hasta que me empezaron a pedir imágenes de niños llorando", explicó el académico, quien dijo que tras ese episodio cerró su relación con el periodismo de guerra.
RONDAS
Carlos Bonilla
Hay rondas de niños jugando en patios y alamedas,
niñas y niños de horizonte abierto
que sueñan los colores del futuro.
rondas de niños que podrían llamarse javier, déborah, daniela o vladimir,
o quizás robert, george, jeniffer o marybeth
pero esta vez los niños de la ronda tienen otros nombres:
se llaman ahmed, mohamed, fátima y jalima,
tienen ojos oscuros y profundos
sus genes se remontan a los pueblos que habitaron
la Gran Mesopotamia
ellos juegan, aman y lloran igual que nuestros niños
cantan, danzan y sienten y sueñan igual que nuestras niñas.
Abdul, de nueve años, no conoce al tirano,
Latifa tiene once y no entiende la palabra "war"
Ibrahim, de doce meses, gatea sobre un trozo de tierra
que alguna vez pisaron los sirios y caldeos
(imperios que pasaron por aquí
y hoy no son más que polvo del desierto.)Ibrahim oye el ruido silibante
la víbora plateada que viene desde el cielo
víbora que se enrosca en el cuerpo de Ibrahim
le muerde las entrañas, le parte la columna
le calcina las plantas de los pies,
le devora los ojos
convierte la ternura de esa piel
en jirones tiznados sin forma y sin futuro
cientos de miles de Ibrahim
que es ya sólo alarido de su madre
de la madre de Ahmed,
del padre de Jalima
de la hermana de Abdul
del país de Mohamed
Mientras los grandes generales
brindan por la victorias reales o inventadas.
(¡salud!: ni un solo general muerto en combate).
en los patios de Ohio,
en las alamedas de Minessotta,
en las escuelas de Illinois
en las guarderías de Texas
en los parques de Michigan
en las escuelas dominicales de toda la Unión Americana
rondas de niñas y niños inocentes y tiernos,
saltarán más alegres ese día,
corearán himnos y coros de alabanza
ondearán la "Blackjack" pletóricos de orgullo
y tendrán ración extra de "Cokes" y de hamburguesas
sus padres regresan victoriosos
después de destrozar muchos "bad guys"
llamados Mohamed, Fatima, Abdul, Jalima, Ibrahim...
Queridas/os amigos/as: Escribí este poema porque creo que en este momento es urgente y necesario poner todo nuestro corazón, toda nuestra alma, toda nuestra mente y todas nuestras fuerzas contra la Guerra del Imperio. Porque "Paz" es el nuevo nombre de Dios, y porque hacer silencio es hacernos cómplices de la masacre de inocentes en Iraq, y de la masacre de la Inocencia de toda la Humanidad. Sé que la poesía no tiene por qué ser "útil" a las causas políticas, pero el momento que estamos viviendo es algo más que "mera política": es el futuro de la Humanidad. Si desde la poesía podemos generar sensibilidad y resistencia contra la guerra, pienso que tenemos la responsabilidad humana de hacerlo, aún a riesgo de ser panfletarios. No hay tiempo para "tallerear". Con respeto, solicito a las y los poetas que quieran hacerlo, a la gente de los Talleres Literarios, que dediquen una sesión a reflexionar y a escribir a favor de la paz y contra la guerra. Y si no creen o no quieren hacerlo desde la poesía ¡pues hagámoslo desde la prosa, o desde la consigna, o desde la Vigilia, o desde la danza, o los malabares, o las
oraciones. Una alternativa, entre otras: apoyar las acciones del Centro de los Amigos para la Paz, tel. 233-6168. Con mi abrazo fraterno. Carlos Bonilla.