Homenaje a Edelmira González, martes 6 de junio, Café de la Posada:

Palabras de Alberto Cañas sobre Edelmira González:

"Edelmira fue una de las escritoras más desafortunadas que ha tenido Costa Rica, su historia de infortunios es muy larga y la mala suerte la persiguó siempre.
En 1976 le concedieron un premio que nunca se publicó, pasaron 10 años y convocaron otra vez al premio y llegaron excelentes novelas, pero llegó José Marín Cañas con una llamada "Mansión de mis amores" que Pepe Marín defendió con todas sus fuerzas. Nuevamente ganó, pero nuevamente no se publicó el libro, ella desesperada y enfurecida decidió publicar ella misma "Alma llanera" que relata la vida de Vargas Vargas, quien protagonizó uno de los acontecimientos más importantes de Guanacaste. Al llegar Abelardo Bonilla a la Editorial Costa Rica impulsó para publicarle a Edelmira González y así fue como salieron a la luz Mansión de sus amores y Alma llanera, pero con tan mala suerte que tuvo que competir con "Memorias de un pobre diablo" de Elizondo y con José León Sánchez que por ese entonces estaban muy de moda. Es por esto que sus novelas pasaron sin pena ni gloria. Más adelante llega a la mesa de los jurados una obra llamada "Yo soy Marlín" que relata la vida de una niña en Limón, por lo que todos pensabamos que era de Quince Duncan, ya estabamos seguros que esa era la ganadora, cuando llega desde el exterior una novela llamada "Murámonos Federico" de Joaquín Gutiérrez, por lo que nuevamente Edelmira se lleva una decepción.
Así fue como Edelmira murió y no pasó nada más con su novela, con el tiempo yo (Alberto Cañas) hice lo posible para que la UNED le publicaran y así logré que se presentaran: "La huella del puma" y "Yo soy Marlín" pero con tan mala suerte de nuevo que coincidió con el mismo año de Tatiana Lobo y Fernando Contreras, por lo que de nuevo pasó desapercibida.

Edelmira es una maestra rural, que nació en Moravia, pero nunca escribió sobre su pueblo natal, sino que contaba las historias de las comunidades donde la enviaban a trabajar, Guanacaste, Limón, etc.
Era una señora un poco extravagante al vestir, con unos colochos raros, que hablaba poco, y que solamente escribió estas 4 novelas, nunca escribió ensayos, comentarios en periódicos o poesía.
Era una mujer que hoy tendría 100 años y que escribió sus novelas cuando ya era muy mayor, por lo que no calzaba con la moda imperante, ella era muy discípula de Romulo Gallegos en épocas que el boom latinoamericano estaba en su máximo apogeo. La novela del momento era "Cien años de soledad" no "Doña Bárbara".
Eso sí, yo se la recomiendo (Yo soy Marlín) a cada persona que puedo, y nadie me ha dicho que no le gustó. Por su análisis de la comunidad a la que llegaba, por su gran observación, por su sensibilidad vale la pena conocerla.