Carmen Naranjo
“Creo en la literatura comprometida”

Por Eduardo Muñoz
Tomado del Semanario UNIVERSIDAD
www.semanario.ucr.ac.cr

La cita con Carmen Naranjo tenía un propósito muy específico: conversar con ella sobre la reedición de dos de sus obras y conocer de cerca la sensibilidad de una de las escritoras de mayor trayectoria en el país.
Nuestro recorrido hacia la casa de la autora fue el preludio perfecto para un encuentro en el cual conversó sobre literatura, política y los motivos de su retiro de la vida política.
Naranjo sigue escribiendo y planeando nuevas obras. Por ejemplo, su nuevo proyecto es hacer poesía en “teveos”, que es el nombre de las tiras cómicas en España.
Esta mujer, de quien Isaac Felipe Azofeifa dijo es una gran escritora de difícil lectura, muestra en esta conversación, fraguada en “Olo”, su mítica finca de reposo en Alajuela, parte de su pensamiento.
En esta segunda entrega, Carmen Naranjo continúa exponiendo su pensamiento sobre la narrativa nacional y su aporte a ésta.

Me interesa saber como se decidió hacer la reedición de estas obras.
Yo no la decidí, fue una oferta editorial de Oscar Castillo con su nueva editorial, me preguntó si yo tenía interés en reeditarla, le dije que si y la reeditó. Esta otra es una colección de artículos que yo escribí desde Israel cuando yo era embajadora de C. R. allá, hay muchos en periódicos, y Yalena de la Cruz se le ocurrió una recopilación, la hizo muy completa, incluye fotografías que ella tomó cuando estuvo de visita en Israel y fotos mías de archivo cuando presenté credenciales.

¿Cómo escritora cuál es su sensación cuando le piden reeditar una obra?
Me siento muy estimulada y muy satisfecha porque el libro no ha pasado en vano, porque hay gente que lo quiere leer. Por ejemplo, yo creo que este libro, “Por Israel y las páginas de la Biblia”, es el que más se ha fotocopiado, me pedían todo el tiempo sacarle copias. La primera edición fue muy linda, iniciativa de Enrique Weisleder porque la comunidad judía no tenía en esa época rabino, entonces ignoraban muchas cosas de Israel, entonces se le ocurrió hacer una edición y tuvo una demanda enorme.

"Más allá del Parismina" es una novela novedosa en cuanto al tratamiento del tema, ¿cómo nació la idea?

Todo lo mío es irreverente.

Es un nombre simbólico de lo que uno busca en la vida, y lo uno busca lo va disfrazando muchas veces. A veces cree que es malísimo, o que es una enorme tentación. En otras que es algo de perversión o que es el amor, que es el más allá, que es la gloria, es sobre ese tema. Yo no conozco el Parismina, pero me han contando bellezas de él. Es un río violento, es en realidad una cita con la muerte. Yo pude describirlo sin conocerlo, seguro algún día iré.

Además el libro es una denuncia de violencia de género contra la mujer, al inicio no se sabe dónde es realidad y hasta donde es sueño...
Si, y también es muy atrevido porque invoca a los santos.

"Lo que más lastima, y que lastima a cualquier escritor, es el estado de corrupción al que hemos llegado. Eso duele mucho al escritor, y creo que a todo creador. Es una corrupción que ya se está haciendo casi natural".

¿Irreverente?
Todo lo mío es irreverente.

¿Cree que mediante la literatura el autor o autora debe tomar posición respecto a los problemas nacionales?
Por supuesto, una tiene una manera de ver el mundo. Lo que más lastima, y que lastima a cualquier escritor, es el estado de corrupción al que hemos llegado. Eso duele mucho al escritor, y creo que a todo creador. Es una corrupción que ya se está haciendo casi natural.

En ese sentido, ¿cuál debe ser la función social de la literatura y del arte en general?
Honesta. Yo si creo en la literatura comprometida y de denuncia. Si la literatura no lo dice, con todo el dominio del arte que es la literatura quien lo va a decir. Las grandes obras han sido siempre de denuncia.

En esa línea, ¿conoce usted la obra de la nueva generación de escritoras de las grandes editoriales, muchas publican y luego no se sabe más de ellas? ¿Cuál es la función de esa literatura?
Las editoriales y la literatura no se salvan de las leyes comerciales. Entonces hacen lo que se llama un "boom" con una obra para vender ejemplares y de repente no sabe nada, no volvió a escribir o las que escriben después son peores que las primeras.

Hay escritores comerciales que les interesa mucho el éxito editorial. Hay otros a los que no les interesa, entre los cuales estoy yo, sino escribir lo que siente y decir las verdades que una cree que debe decir.

¿Entonces hay categorías de escritores y escritoras?
Hay escritores comerciales que les interesa mucho el éxito editorial. Hay otros a los que no les interesa, entre los cuales estoy yo, sino escribir lo que siente y decir las verdades que una cree que debe decir.

¿Una persona como usted que tiene tantos años de trayectoria, cuando escribe algo o se plantea una idea y la desarrolla ya tiene asegurado el éxito editorial?
Yo diría que no. Y menos una persona como yo.

¿Por qué?
Porque tengo fama de ser muy difícil. Tengo fama de ser muy independiente. Tengo fama de decir cosas que nadie quiere oir. Así que no soy ningún éxito editorial, soy un riesgo editorial.

Pero muchos de todos modos elogian su obra...
Me elogian mucho, por ejemplo para mi es una sorpresa que las mejores criticas literarias de América Latina, incluso en Estados Unidos, que digan que soy la mejor escritora costarricense. O que los europeos digan que mi libro "En este mundo redondo y plano" sea el mejor libro latinoamericano publicado en Europa.

Tengo fama de ser muy independiente. Tengo fama de decir cosas que nadie quiere oir. Así que no soy ningún éxito editorial, soy un riesgo editorial.

¿Cómo recibe esos comentarios?
Yo los recibo, no le voy a negar, con gran satisfacción, más que todo en lo íntimo. A veces ni lo digo porque sería como confirmar que algún prestigio para Costa Rica siempre viene de afuera. A mi eso no me interesa, el prestigio no me interesa, solo trabajar.

¿Pero le ayuda en el desarrollo y presencia de su obra?
No puedo negar que me ayuda. Por ejemplo recibo cartas y cosas, gente que quiere conocerme, gente que le tiemblan las piernas y que les tengo que dar un tranquilizante mientras me entrevistan. Admito que eso me conmueve.

Por ejemplo recibo cartas y cosas, gente que quiere conocerme, gente que le tiemblan las piernas y que les tengo que dar un tranquilizante mientras me entrevistan. Admito que eso me conmueve.

Dijo una vez Isaac Felipe Azofeifa una escritora de difícil lectura, pero una gran escritora...
Y él era un gran escritor y un gran hombre que estimuló a la gente. En eso le sigo, empeñada en apoyar a los que están escribiendo, por eso mantengo los talleres.

Decía él que usted había roto todos los esquemas literarios, narrativos, todo lo conocido como literatura en aquel momento. ¿Siente que sigue respondiendo a ese perfil?
Yo creo que si.

¿En qué sentido?
Por ejemplo, estoy planeando una poesía en teveos, que es el nombre de las tiras cómicas en España, con personajes, con dibujos.

En una entrevista anterior, le preguntaron que si pudiera escoger quien ser usted dijo que Carmen Lyra. ¿Cuáles son sus razones?
Creo que ella es una de las creadoras más sobresalientes de este país. Después tuvo una vida muy valiente, vivió como pensó, ayudó a quien amó. Sus amigos fueron eternos y lamentablemente por sus ideas tuvo que morir en el exilio. Yo no conocí a Carmen Lyra, solo por su obra y por lo que me han contando amigos muy queridos de ella. Le sigo teniendo una enorme admiración.

En este momento, ¿cree qué usted hubiera tenido la energía para asumir esos retos, vivir esa época y terminar como ella?
Yo creo que la edad no quita la energía, ahí donde usted me ve viejita y hecha leña todavía tengo energía para mucho.

Yo creo que la edad no quita la energía, ahí donde usted me ve viejita y hecha leña todavía tengo energía para mucho.

Ahora que usted puede contarse como parte de la historia literaria y le preguntan: “Doña Carmen, ¿cuál es su mayor aporte a la narrativa del país?”, ¿tiene una respuesta ahora?
Yo creo que mi atrevimiento de hacer cosas novedosas en literatura, de refrescarla, de realmente innovar en temas y estilos. Como escribir una novela en dialogo, como mi primera novela "Los perros no ladraron", que es de dos temas revolucionarios, la burocracia y el consumismo, cuando nadie hablaba de eso.

Usted ha pasado por todos los géneros literarios y hasta por el dibujo. ¿Le queda alguna faceta creativa que no haya explorado?
Creo que ninguna, solo vivir tranquila dentro de la montaña.

¿Cómo nació lo del dibujo?
Empecé a hacer dibujo cuando me aburría en las sesiones de juntas directivas, me aburría horrores. Es muy interesante porque los están usando en las escuelas para fomentar la lectura. Están recolectados en "Ventana y asombro" (editados por la desaparecida EDUCA).

¿Por qué no siguió exponiendo?
Creo que la falta de sala y exponer es carísimo.

Sus nuevos dibujos, ¿cómo han evolucionado?
Lo que les he metido es color. Después de tomar clases de pintura con Dinorah Bolandi empecé a probarlo. Ella fue la mejor dibujante de Costa Rica, sin embargo muy desconocida. En Costa Rica lo mejor es muy desconocido.

Tengo muchas ofertas, como de Alfaguara. Pero creo que uno debe hacer el trabajo creativo, ya sea de libros o de arte, para su país. Uno es parte del patrimonio del país, y no hay que dejarlo en marcos de oro, hay que dejarlos tal como salió, tal vez muy sencillos.

¿Por qué cree eso?
Tal vez porque la gente trabaja por satisfacción íntima y no por hacerse propaganda. Viera que difícil es librarse de ella, y hay gente que no entiende.

Pero la difusión es importante para el artista...
Si uno no es comercial, no le importa nada la difusión.

¿Y para ser un artista a tiempo completo se requeriría?
Los que viven del arte sobre todo pintores escultores si necesitan dar a conocer su obra.

Mantener un bajo perfil incluye publicar con editoriales pequeñas, ¿por qué esa decisión?
Tengo muchas ofertas, como de Alfaguara. Pero creo que uno debe hacer el trabajo creativo, ya sea de libros o de arte, para su país. Uno es parte del patrimonio del país, y no hay que dejarlo en marcos de oro, hay que dejarlos tal como salió, tal vez muy sencillos.

¿Ese perfil incluye una participación moderada en actividades publicas?
Voy a presentaciones de libros cuando me invitan, hay cosas muy interesantes. Si hay alguien que necesite mi apoyo ahí estoy, en primera fila, ayudando, haciendo aunque sea de moderadora.

En esa ayuda, ¿están los talleres?
Si. Que son absolutamente libres, no es que se escriba a mi estilo, que cada uno busque el propio. La mayor satisfacción es ver la obra de ellos y viendo todo lo que están aportando de nuevo a la literatura, que hay nuevas generaciones que tienen cualquier edad, yo tengo personas mayores.

¿Cómo analiza la situación de la narrativa en el país?
Yo la encuentro muy bien, muy creativa, llena de vigor, de energía, muy combativa.

¿En cuál género la ve mejor?
En la novela y en el cuento.

¿A qué se debe el gran interés en escribir cuentos?
El cuento es muy atractivo por lo difícil que es. Para librarnos un poco de todas las tensiones que hay y toda esta materia de cortejo que se publique hemos creado una editorial, que es de gran éxito económico. Es el género mas difícil, en la novela puede usar rellenos sin que se note, es un gran collage si se quiere. El cuento usted tiene que empezar y terminar exactamente, es un bordado perfecto.

¿Cómo ve la poesía?
La veo con un gran impulso, sobre todo en las mujeres, y empieza uno asombrarse y esperar un florecimiento por todo lo que se asoma.


La globalización es RAPIÑA

Muchos asocian el nombre de Carmen Naranjo con la controversia, quizás porque su verbo directo y fluido es su principal arma para denunciar los males que agobian a esta nación.
Se apartó de la función pública después de renunciar como Ministra de Cultura, Juventud y Deportes, pero su voz sigue señalando derroteros para el país que la vio nacer.
Este es el primer extracto de una entrevista donde abordó varios temas.

¿Por qué ha mantenido un perfil tan bajo en la vida nacional?
En política, después de renunciar al Ministerio de Cultura me juré a mi misma jamás intervenir en política.

Pese a que usted salió con un buen prestigio...

Uno de los problemas que tenía es que la gente me rompía la ropa para llevarse pedacitos. Una vez fui al banco y me dejaron sin blusa, como mi hermano era el gerente del banco cogí el ascensor y le pedí que llamara a mi mamá para que mandara unas blusas. Entonces decidí esconderme un poco, dejar que todo eso pasara.

Uno de los problemas que tenía es que la gente me rompía la ropa para llevarse pedacitos. Una vez fui al banco y me dejaron sin blusa, como mi hermano era el gerente del banco cogí el ascensor y le pedí que llamara a mi mamá para que mandara unas blusas. Entonces decidí esconderme un poco, dejar que todo eso pasara.


Usted escribía antes más activamente en los medios de comunicación, por qué no lo ha vuelto a hacer de manera más fuerte.
Quizá porque no hay lugares donde escribir. Cuando me han ofrecido espacios yo voy.

¿Sigue viendo la globalización como una enemiga?
La sigo viendo como un mundo con un monopolio a favor de los ricos y que los pobres se vayan al diablo. Es una globalización de capitales, el que no tenga capital se va al carajo. Si la globalización fuera para que no hubiera hambre en el mundo yo sería la primera en estar a la cabeza a favor de la globalización.

¿No le encuentra ningún beneficio?
Tendría mucho beneficio si fuera para combatir el hambre o la ignorancia. Usted sabe que en vez de botar alimentos se le regalaran a los pobres, pero para que los alimentos sean caros los botan, ese es el mundo de hoy, un mundo de rapiña. La globalización es la rapiña generalizada.

(la globalización) La sigo viendo como un mundo con un monopolio a favor de los ricos y que los pobres se vayan al diablo. Es una globalización de capitales, el que no tenga capital se va al carajo. Si la globalización fuera para que no hubiera hambre en el mundo yo sería la primera en estar a la cabeza a favor de la globalización.

¿Y los que se oponen a la globalización?
Seguramente se tiene que venir a la montaña como yo, a vivir con los monos, con las ardillas y con otros animales que si lo entiendan.

En 1976 en Semanario UNIVERSIDAD dijo usted que cuando se hablaba de bienestar colectivo se le tildada de fascista o comunista, ¿ahora como se le diría?
Ahora le dicen a uno ecologista, estoy muy honrada de estar con los ecologistas, con Green Peace y toda esa gente.

Usted ha sido muy crítica de los asuntos políticos del país. Cuando salió del Ministerio de Cultura señaló muchos desaciertos de liberación nacional y en general de la clase política. ¿Cree que haya cambiado en algo?
No, se ha empeorado. No hay tema que toque aquí no salga la corrupción. Veámoslo ahora con esto de la revisión de carros, es corrupción para arriba y para abajo, por donde usted quiera. Y los remedios que ponen es más corrupción. Pareciera que el único camino que encuentran los políticos es éste.

La globalización es la rapiña generalizada.

¿Cuál es el origen de este mal?
Creo que el cambio de los valores. Usted sabe, yo creo que don Pepe, a pesar que yo lo admiro mucho y es una persona a la quise y quiero mucho, introdujo con todas aquellas personas que trajo, Vesco, los Yazdani, introdujo la corrupción a todo dar, y ahí nadie se libró.

Pero también es un mal latinoamericano
Por supuesto, y europeo, y africano y asiático.

¿Cuál es el origen de este mal?
Creo que el cambio de los valores. Usted sabe, yo creo que don Pepe, a pesar que yo lo admiro mucho y es una persona a la quise y quiero mucho, introdujo con todas aquellas personas que trajo, Vesco, los Yazdani, introdujo la corrupción a todo dar, y ahí nadie se libró.

¿Hay posibilidad de revertir este proceso o estamos en un punto muerto de donde no hay regreso?
Yo creo que si hay regreso. Un poco la decadencia que se nota ya en Los Estados Unidos y en la misma Europa exigirá un punto de regreso a valores reales como la honradez, la honestidad, el corresponder la idea a la palabra. Va haber, estoy segura, porque el mundo no puede seguir así, a pesar que los ecologistas son muy pesimistas. Ellos dicen que nos estamos suicidando en aras de las empresas, de las multinacionales, de acabar con la capa de ozono, etc.

Pero en el tema ambiental hay un cierto acuerdo con las transnacionales.
No, no hay ningún acuerdo. Las transnacionales siguen tirando basura, contaminando. Tampoco se ha logrado un nuevo orden en la organización mundial del comercio, ni siquiera en la OMC. Va a llegar a un punto en que va a ser vida o muerte.

¿Y las campañas ambientales que impulsan las grandes transnacionales?
Son falsos, porque mientras ellos hacen los que les da la gana le dicen: “señor no bote basura, limpie muy su casa con tal cosa que vendemos”.

En el nivel nacional, ¿cómo podemos hacer cambios con las generaciones futuras, porque con las adultas ya es difícil?
En la generación mía y en la suya hay gente muy buena, gente con deseos de cambio, lo que pasa es que son desoídos. Hay que

Hay que ver que ideales tienen los muchachos, hay que tomarlos en cuenta, preguntarles. Yo creo que ellos quieren vivir y no vivir en el consumismo. Conforme ellos defiendan sus valores, todos nosotros dependemos.

ver que ideales tienen los muchachos, hay que tomarlos en cuenta, preguntarles. Yo creo que ellos quieren vivir y no vivir en el consumismo. Conforme ellos defiendan sus valores, todos nosotros dependemos.

Pero requeriríamos un cambio educativo, formativo...
Pero tiene que ser muy rápido y muy urgente. Yo creo que aquí se empeoró todas las cosas con la creación de la enseñanza privada, esa marco una diferencia y marcó clases.

¿En la educación pública que cambios urgentes podríamos impulsar?
Empezar por crear conciencia en nuestros alumnos, enseñarles los valores positivos. Enseñarles lo que es la vida y los riesgos que representan la no-vida. Es un juego entre la vida y la muerte lo que estamos viviendo.

En lo político, ¿qué les puede esperar a las nuevas generaciones?
Yo no veo esperanza. Los políticos jóvenes están entregados a lo mismo, a la globalización, a la importancia de los mercados, a asimilar de los norteamericanos, a ser prepotentes.

Oírla hablar me provoca una gran desazón...
A mi también.

Pues si, aprender a vivir más sencillamente, perderle miedo a la pobreza. ¿Por qué tengo que fingir que soy rico? ¿Por qué tengo que matarme la vida para ser rico? ¿Qué me deja eso?

¿En algún lado hay alguna luz?
Pues si, aprender a vivir más sencillamente, perderle miedo a la pobreza. ¿Por qué tengo que fingir que soy rico? ¿Por qué tengo que matarme la vida para ser rico? ¿Qué me deja eso?

¿Usted cree que los jóvenes lo entiendan?
Yo creo que lo entenderán si ven la profundidad que hay en esto.

¿Con quién comparte su vida en este momento?
Con alumnos, con amigos, con animales.

¿Se arrepiente de no haber tenido hijos?
No.

¿Cuándo hace un balance general se siente satisfecha?
Mucho

¿Cuáles son sus expectativas en este momento?
Seguro morirme.

¿Cómo planea su vida ahora?
Yo no planeo mucho las cosas, vivo cada día con una alegría.