Anécdotas
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-En una ocasión el escritor Jonathan Swift decidió darse un paseo a caballo, de modo que le pidió a su criado que le llevara las botas de montar. Cuando vió aparecer al sirviente con ellas completamente sucias, le regañó, advirtiéndole que en otra ocasión las limpiara antes de traérselas. -Señor-se disculpó el muchacho-pensé que, como se iban a manchar de nuevo, no merecía la pena tomarse el cuidado. Ahí quedó la cosa por el momento. El genial escritor montó en su caballo y advirtióal mozo de que no volvería hasta la noche. -Amo, os olvidáis de dejar la llave de la despensa...-Para qué la queréis?-Para preparar el almuerzo-No hará falta, ¿para qué queréis almorzar? Después de todo, dentro de unas horas querréis comer de nuevo. -Los conocimientos científicos de Shakespeare eran más que notables, según los especialistas, este autor conocía la anatomía ocular, la estructura del cerebro, los efectos del alcohol, los síntomas de la sífilis y un largo etcétera. -El nombre verdadero del escritor nicaragüense Rubén Darío es Felix Rubén García Sarmiento y tomó su apellido Darío del apodo que le decían a su padre. -A Pablo Neruda , en 1971, le avisaron que había ganado el premio Nobel de literatura tres días antes de que se publicara la noticia, por un mensaje confidencial de la Academia Sueca. La noche siguiente invitó a un grupo de amigos a cenar en Perís, donde entonces era embajador de Chile, y ninguno de los amigos se enteró del motivo de la fiesta hasta que los periódicos de la tarde dieron la noticia. "Es que nunca creo nada mientras no lo vea escrito" dijo Neruda con su risa invencible. Anécdota
de Rosa Montero: "Recuerdo que yo era muy pequeñita
cuando mi padre toreaba en Madrid, que después dejó para dedicarse
en una ladrillera. Recuerdo que él ingresaba al cuarto de baño
vestido de padre normal y luego, cuando salía, estaba vestido de dios,
lleno de brillos, relumbrando alamares. Las primeras palabras que aprendí
a decir fue "suerte papá", porque siempre escuchaba que la
familia y los amigos al despedir a mi padre le decían "suerte maestro".
Así suele despedirse a los toreros antes de la faena". -A Pablo Neruda , en 1971, le avisaron que había ganado el premio Nobel de literatura tres días antes de que se publicara la noticia, por un mensaje confidencial de la Academia Sueca. La noche siguiente invitó a un grupo de amigos a cenar en Perís, donde entonces era embajador de Chile, y ninguno de los amigos se enteró del motivo de la fiesta hasta que los periódicos de la tarde dieron la noticia. "Es que nunca creo nada mientras no lo vea escrito" dijo Neruda con su risa invencible -La vida de Valle-Inclán fue pura leyenda urbana. Sus andanzas siempre resultaron tan estrafalarias que incluso el poeta mexicano Eduardo Colín, durante su estancia en España en los años 20, llegó a escribir a sus amigos diciendo que había estado en casa de don Ramón María y que había comprobado que, efectivamente, existía. Valle-Inclán alimentó con mimo las historietas en torno a su persona. Se dice que algunas noches caminaba hasta la plaza de Oriente para despertar al rey gritando “¡Usurpadores austríacos, levantaos y dejad ese trono a su verdadero dueño, don Carlos!”. En cuanto a su brazo amputado -como consecuencia de un bastonazo durante una pelea con Manuel Bueno-, decía que se lo había comido un saurio, o que lo había perdido dentro de la barba. -Según sus biógrafos, la cojera que padeció desde la infancia el poeta Lord Byron causada por un encogimiento del Talón de Aquiles, alteró su personalidad, siendo una de las causas de su carácter excéntrico e hipersensible.Por esta malformación Bron nunca pudo perdonar a su madre a la que culpaba por llevar corsé durante el embarazo. -Philip K. Dick, el escritor de “Blade runner” estuvo gran parte de su vida bajo el influjo de uan enfermedad para la que no existe una cura. Al final de sus días el escritor estaba seguro que la CIA y el FBI lo perseguían. No todas estas alucinaciones se deben al mal que sufría, sino que también eran debidas a las grandes dosis de LSD y otras drogas que consumía Dick -León
Tolstoi (1828-1910), el famoso novelista, crítico y moralista ruso, siempre
tuvo en su esposa a una gran colaboradora. En cierta ocasión, le dijo: -Robert Louis Stevenson se preguntaba durante un incendio si el acontecimiento
era causado por el musgo de los árboles, y para resolver este punto acercó
un cerillo encendido a un cedro que ardió ante sus ojos aumentando el
incendio que ya combatía. -El cadaver del poeta inglés Percy Shelley, quemado según sus deseos, quedó carbonizado, aunque el corazón permaneció intacto. Su amigo Edward Trewanley, que asistió a la cremación, rescató el corazón de las cenizas y se lo envió a su esposa, Mary Shelley (escritora de Frankestein). -El sentido del humor del autor de "Los viajes de Gulliver", Jonathan Swift, siempre fue ligeramente mordaz. De él se cuenta que tenía un sobrino al cual quería casar cuanto antes. Uno de sus familiares le recomendó que esperara un poco, porque el muchacho en cuestión estaba algo loco y no era responsable de sus actos. -¡Nada de eso¡-exclamó el escritor-. Ahora que está loco es probablemente que acceda a casarse, si recobra el juicio no aceptará de ningún modo. -Las compañía de Cela: Las leyendas urbanas sobre el premio Nobel de las letras españolas superan todo lo imaginable. No solo porque él mismo se encargó de propagar un buen puñado de historias –como aquello de que podía absorber agua por el recto–, sino porque también se han pregonado asuntos bastante más dudosos, como eso de que murió gritando “¡Viva Ira Flavia!”. Quizá la más sorprendente de todas cuenta que en sus viajes a Barcelona don Camilo siempre exigía que le llevaran a una casa de meretrices. Pero la historia va más allá. Dicen que el escritor exigía que le acompañara siempre un ejecutivo de su editorial –al parecer un hombre extremadamente tímido que, por supuesto, se encargaba de pagar–, quien permanecía sentado en una esquina del puticlub, mano sobre mano, durante todo el coito del escritor. Algunas personas remachan la leyenda diciendo que cuando se oía gritar: “¡Viva España!”, todo el mundo aplaudía, porque aquella feliz exclamación indicaba que el escritor había culminado. -La magia de Aramis Fuster: Los sótanos de Planeta están llenos de leyendas. Cuentan que por los albores de 1998, una bruja se coló en los almacenes de dicha editorial. La meiga no era otra que Aramis Fuster, que pidió a los responsables de Martínez Roca que la dejaran desnudarse en la nave industrial para realizar cierto sortilegio que daría energía positiva a sus libros antes de que fueran lanzados al mercado. Evidentemente, la dejaron, pero, también evidentemente primero obligaron a los operarios a desalojar el lugar. Nadie la vio, pero cuenta la leyenda en cuestión que allí estuvo, en pelota picada, echando polvos mágicos a su Las cartas de la felicidad . A tenor de las ventas, el sortilegio no acabó de cuajar. -Los elefantes de Malcom Lowry: El autor de Bajo el volcán , el libro más importante en materia de alcohol de toda la literatura, pasó su vida sumergido en la bebida. Hay testimonios que aseguran que, durante sus años mozos, era capaz de pimplarse dieciséis pintas y media botella de güisqui en una sola sesión. Se dice que una vez, saliendo de un pub londinense en compañía de unos amigos, divisó dos elefantes rosas avanzando hacia Charlotte Street. Aunque aguardó a que los paquidermos aparecieran de nuevo, nunca volvió a verlos. En la actualidad, el elefante rosa se ha convertido en un símbolo de la ebriedad gracias a esta leyenda contada por el propio Lowry. -La mala prensa entre el centeno: Al margen de las leyendas que corren en torno a la vida retirada de Salinger, su obra capital, El guardián entre el centeno , también ha sido objeto de diversas leyendas urbanas. Sabido es que el asesino de John Lennon, Mark Chapman, leyó este libro durante los días previos al crimen, y que la persona que disparó a Ronald Reagan, John Hinckley, Jr., lo releía con frecuencia. También se ha dicho que otros homicidas en serie tenían este título como libro de cabecera, y que Lee Harvey Oswald se había inspirado en él para asesinar a Kennedy. Además, cuentan las leyendas más paranoicas que el texto (en inglés) contiene códigos secretos e incluso claves psicológicas que incitan a matar. -A Pablo Neruda , en 1971, le avisaron que había ganado rl premio Nobel de literatura tres días antes de que se publicara la noticia, porun mensaje confidencial de la Academia Sueca. LA noche siguiente invitó a un grupo de amigos a cenar en Perís, donde entonces era embajador de Chile, y ninguno de los amigos se enteró delmotivo dela fiesta hasta que los periódicos d ela tarde dieron la noticia. "Es que nunca creo nada mientras no lo vea escrito" dijo Neruda con su risa invencible. -La vida extraterrestre de J. J. Benítez: Es de sobras conocida la dedicación de J.J. Benítez al fenómeno OVNI, del que lleva más de 30 años escribiendo. Tal es su pasión que dicen que Benítez vive en un chalet con forma de platillo volante. Un redactor de Qué Leer estuvo en Zahara de los Atunes (donde reside desde hace años) para tratar de desvelar el misterio, pero allí fuentes cercanas al escritor le aseguraron que la casa existía, pero que la vendió y habían hecho reformas que habían alterado su aspecto. -Cuenta la leyenda que Esther Tusquets, tras resistirse durante mucho tiempo a los intentos de compra de su editorial (Lumen) por parte del grupo Bertelsmann (hoy Random House Mondadori), decidió jugarse la empresa a una partida de bridge con un ejecutivo de la multinacional. Obviamente, perdió la partida. -Las cartas de Gabo: A mediados del año 2001 nació una de las leyendas urbanas que más revuelo ha causado en los últimos años a lo largo y ancho del planeta de las letras. Se trataba de una carta supuestamente escrita por el premio Nobel Gabriel García Márquez en el que, víctima de un fulminante cáncer linfático (que sí ha padecido), se despedía de la vida. La misiva corrió de buzón electrónico en buzón electrónico con una rapidez asombrosa, llegando a hacerse tan creíble que algunos periodistas se refirieron a ella en sus reportajes. La carta empezaba así: “Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo”. Y concluía: “Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo”. Al cabo de un tiempo, obligado por la demanda de sus fieles, el mismísimo Gabo salió a la palestra desmintiendo la autoría de la misiva y añadiendo que lo que más le había dolido era que la gente creyera que él escribía tan mal. -En
la version original de La bella durmiente, escrita por
el italiano Giambattista BAsile -Gamberradas de Chuck Palahniuk: Cuenta la leyenda que Palahniuk (autor de El club de la lucha ) encabeza un grupo de terroristas callejeros que organizan gamberradas a través de Internet, como por ejemplo quedar en unos grandes almacenes para dar una paliza al Papá Noel de turno. Palahniuk ha dicho en varias ocasiones que conoce a este grupo, pero que nunca ha participado en sus actos. Sin embargo, la leyenda asegura que él es el cabecilla de la banda. -Muchos recuerdan el famosísimo puñetazo que Mario Vargas Llosa lanzó en 1976 sobre el mentón de Gabriel García Márquez también ha generado un puñado de leyendas, todas en torno a los motivos de semejante tunda. Los dos protagonistas nunca han querido hablar del asunto y su falta de esclarecimiento ha disparado la rumorología. La chismografía general asegura que Gabo había intentado un acercamiento hacia la esposa de Vargas Llosa, pero otros cotillas afirman que el colombiano recomendó a Patricia Llosa Urquidi, mujer del peruano, que rompiera un matrimonio que, parece ser, pasaba una crisis. -León
Tolstoi, reescribió 7 veces "La guerra y la paz".
Su abnegada esposa se los corrigió las 7 veces.-El
escritor Victor Hugo, se hallaba de viaje y deseando
conocer la marcha de la venta de su obra Los Miserables envío una
carta a sus editores con el sucinto tecto: "¿". Días
después recibio su respuesta no menos lacónica, pero expresiva:
"!"En
la contraportada del primer volumen de sus Escritos, Jacques Lacan,
el trágico psicoanalista francés, advierte al incauto lector
que los textos que componen esa obra fueron escritos para no ser leídos.
El
libro vacío: Existen numerosos ejemplos de libros publicados con
todas las páginas en blanco. Entre ellos, vale la pena mencionar
Los ensayos sobre el silencio, de Elbert Hubbard y Serpientes de Hawai:
Guía completa, ilustrada y documentada de las especies exóticas
originarias del quincuagésimo estado de la Unión, de V.
Ralph Knight Jr., reimpreso en The Nothing Book (1974). El panfleto protestante
de Robert Filliuo ¿Qué se precisa para perderse? y el célebre
Todo lo que sé de las mujeres, de autor cobardemente anónimo
y traducido a más de siete lenguas, merecen una mención
aparte. Quizás resultara conveniente añadir a esta lista
los tres libros más delgados del mundo, según Johannes Gross,
a saber: el de la cocina israelí, el de las leyendas heroicas italianas
y el del humor suizo. Todos ellos, sin embargo, fallan en el intento de
alcanzar la perfección del vacío absoluto, pues no sólo
llevan el título en la portada, sino que, en una de sus páginas,
se encuentra asentado el pie de imprenta, que canónicamente prohibe
la reproducción total de la obra y, ¡ay, lo ilimitado de
la vanidad humana!, también la parcial. -El poeta Rainer María Rilke fue tratado por su madre como una niña durante los seis primeros años de su vida. Incluso era llamado Sofia y era vestido siempre con ropas femeninas. En la perturbada fantasía de su madre reemplazaba a una hija que había muerto antes de que naciera Rainer. -La
escritora española Mariana de Silva fue famosa
en el Madrid de la segunda mitad del siglo XVIII por ser capaz de escribir
correctamente y con bella caligrafía con ambas manos. _El dramaturgo griego Esquilo según la tradición
propagada por Hermipo de Esmirna murió golpeado por una tortuga
que se desprendió de las garras de un águila que volaba
casualmente sobre él. -En
un banquete celebrado en Paris, en que Benjamín Franklin era el
invitado de honor, el abate Reynal le preguntó: -El solitario que no sepa leer, en un día de lluvia. -El dramaturgo Lope de Vega murió a los 72 años, el 27 de agosto de 1635, a causa de una enfermedad se dice que propiciada por las continuas flagelaciones a que sometía a su viejo cuerpo. Su protector, el duque de Sossa, homenajeó su muerte con un funeral que duró nueve días. -El novelista español Pío Baroja
(1872-1956) estaba cierta mañana en un café de
Madrid, sentado a una mesa junto a un hombre que leía el periódico
con gran atención. -Camilo
José Cela hizo famosa - hasta convertirla en su epitafio
- aquella frase según la cual "quien resiste gana" -Mark
Twain fue el primer autor que llevó una obra escrita con
máquina de escribir para su publicación. La novela fue "Life
on The Mississippi". Aunque se dice que Mark Twain no la escribió
directamente sino que otra persona fue la que la pasó a máquina.
Algunos historiadores dicen que fue "Life on The Mississippi"
pero el mismo Twain pensaba que había sido "Tom Sawyer".
Al escritor ROALD DAHL, que escribió "Charlie
y la fábrica de chocolates"
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